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Votación del Brexit: El Parlamento británico rechaza otra vez el acuerdo de May por gran mayoría

12-03-2019 - Fuente: abc.es
Votación del Brexit: El Parlamento británico rechaza otra vez el acuerdo de May por gran mayoría
20.41 Un Brexit sin acuerdo sigue siendo la opción por defecto para Reino Unido a menos que los diputados voten lo contrario mañana y el jueves. 20.40 La UE ha hecho todo lo posible para ayudar a que el acuerdo de retirada se haga a la línea. El impasse sólo se puede resolver en el Reino Unido. Nuestros preparativos para un escenario «sin acuerdo» son ahora más importantes que nunca. The EU has done everything it can to help get the Withdrawal Agreement over the line. The impasse can only be solved in the #UK. Our ?no-deal? preparations are now more important than ever before.? Michel Barnier (@MichelBarnier) 12 de marzo de 2019 20.27 El Parlamento británico ha vuelto a humillar a Theresa May y ha enterrado de forma definitiva su acuerdo del Brexit en una votación en la que la primera ministra ha sido derrotada por 391 votos en contra y 242 a favor: 149 votos de diferencia. La "premier" ha asegurado que cumple con su palabra y mañana se votará en la Cámara de los Comunes sobre si Reino Unido saldrá sin acuerdo de la UE. Si esto es rechazado también, entonces el jueves el Gobierno dará la oportunidad a los diputados de pedir una extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa y retrasar el Brexit más allá del 29 de marzo. Informa Iván Alonso desde Londres 20.25 Theresa May está hablando con voz quebrada defendiendo sus esfuerzos por introducir cambios en el acuerdo de salida. Mañana habrá un debate y una votación sobre si Reino Unido debe dejar o no la UE sin acuerdo. 20.24 El Parlamento británico rechaza otra vez el acuerdo de May por gran mayoría: 242 a 391. 20.17 La gran mayoría de la Cámara de los Comunes ha rechazado una vez más el acuerdo de Theresa May, dicen algunos diputados británicos en Twitter 20.09 El portavoz del Parlamento ha ordenado ya el cierre de las puertas para proceder al anuncio de los resultados. 20.01 Los diputados ya están votando. 20.00 Dominic Grieve, el ex fiscal general, dice que invocar el artículo 62 de la convención de Viena implicaría un escenario más bien apocalíptico. 19.57 Christopher Hope, del diario británico Telegraph, cree que el Gobierno de May perderá por una mayoría de alrededor de 150 votos. 19.55 La primera ministra británica, Theresa May, ha presentado este martes ante el Parlamento británico la «interpretación común legalmente vinculante» que logró pactar 'in extremis' la víspera con el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, con el objetivo de desbloquear el acuerdo.Estas «aclaraciones» no aportan elementos nuevos, ni reabren el acuerdo de salida, pero «completan» el texto legal para apuntar con mayor claridad que la salvaguarda irlandesa para evitar una nueva frontera física en el Úlster es un mecanismo de último recurso, que ninguna de las partes quiere activar y que, de hacerlo, será de manera temporal hasta hallar una solución mejor. 19.51 Si Theresa May tenía alguna opción de ver su acuerdo aprobado, el fiscal general del estado Geoffrey Cox acabó con ella casi de forma definitiva. En su análisis legal de las «garantías» que la primera ministra consiguió ayer respecto a la «salvaguarda» de la frontera irlandesa de su reunión a última hora con el presidente de la Comisión Europea Jean Claude Juncker, Cox argumenta que, si bien los nuevos documentos aportados ayer «reducen el riesgo» de que el Reino Unido permanezca indefinidamente en la polémica salvaguarda irlandesa, el «riesgo legal» permanece «sin cambios». Informa Iván Alonso 19.47 El portavoz para el Brexit del DUP, el partido norirlandés socio de gobierno de May, dice que después de la presumible derrota del acuerdo, la premier podría volver y decirle a la UE que necesitan un cambio radical del pacto. 19.44 «¡Paren el Brexit!», «¡Traición!»: Unas 300 personas han desafiado la lluvia de Londres el martes para protestar frente al Parlamento británico contra el acuerdo de salida con la Unión Europea. Por un lado, Europhiles, reconocible por sus sombreros estrellados y sus amplias banderas europeas que lucen con orgullo bajo las ventanas de Westminster, quieren que el Parlamento rechace el acuerdo y luego celebre un nuevo referéndum con la esperanza de permanecer en la UE. Por otro lado, los defensores de un Brexit duro quieren una salida sin acuerdo. 19.38 El exministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido Boris Johnson afirmó este martes en el Parlamento que el único «camino seguro» para el «Brexit» es una salida no negociada con la Unión Europea (UE). El diputado conservador desechó los documentos adicionales acordados anoche entre Londres y Bruselas, y aseguró que el Gobierno de Theresa May «ha fracasado». 19.32 Según Sky News, el no al acuerdo de May ganará por unos cien votos en la cámara. En enero, la «premier» perdió por 200 votos. 19.27 «Escuchando el debate en @HouseofCommons: parece haber una peligrosa ilusión de que el Reino Unido puede beneficiarse de una transición si no hay acuerdo de salida. Permítanme ser claros: la única base jurídica para una transición es el acuerdo de salida. Sin el acuerdo no hay transición» Listening to debate in @HouseofCommons : there seems to be a dangerous illusion that the UK can benefit from a transition in the absence of the WA. Let me be clear: the only legal basis for a transition is the WA. No withdrawal agreement means no transition.? Michel Barnier (@MichelBarnier) 12 de marzo de 2019 19.11 Las sesiones de hoy, mañana y el jueves en el Parlamento británico determinarán el calendario y el tipo de salida de Reino Unido de la Unión Europea. 19.00 Si el pacto es aprobado, Reino Unido saldrá de la UE el 29 de marzo, dando comienzo al periodo de transición que durará hasta diciembre de 2020. Si es rechazado, mañana se votará si Reino Unido sale sin acuerdo o no de la UE. Si esta opción es desestimada también, entonces al día siguiente (jueves 14) el Gobierno dará la opción a sus diputados de votar si solicitan una prórroga del Brexit y retrasarlo más allá de esa fecha. Informa Iván Alonso desde Londres 18.58 La primera ministra, Theresa May, tratará este martes de salvar su acuerdo del Brexit, pero no lo tiene nada fácil pese al acuerdo a última hora de ayer con la UE para incluir garantías adicionales a la salvaguarda de la frontera irlandesa, principal escollo en Londres. Se espera que la «premier» vuelva a salir derrotada ante el rechazo oficial de sus socios norirlandeses DUP. No hubo milagro de última hora. Theresa May vio cómo el Parlamento británico volvía a enterrar, quizá ya para siempre, su acuerdo de Brexit a pesar de las últimas concesiones hechas por Bruselas. Fueron insuficientes para los críticos, del DUP y de su partido, que volvieron a dar la espalda a la primera ministra y que hicieron que la Cámara de los Comunes hundiese el «remodelado» pacto por 391 votos en contra y 242 a favor: 149 votos de diferencia en otra abultadísima derrota de la «premier», que vive de nuevo sus horas más bajas. ¿Qué pasa ahora con el Brexit? ¿Qué ocurrirá a partir de ahora con la salida del Reino Unido de la UE? La opción que gana más fuerza ahora es la de retrasar el proceso. May ha dicho que lo pedirá si es preciso a Bruselas. A continuación los líderes europeos tendrían que permitir esa extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa y se negociaría el tiempo de prórroga. La primera ministra ha dejado claro que no puede ir más allá del mes de junio porque de lo contrario Reino Unido tendría que participar en las elecciones europeas que se celebrarán en mayo. ¿Se puede dar aún marcha atrás a todo el proceso? Aún sigue latente esa opción a la que abrió la puerta una sentencia reciente del Tribunal de Justicia de la UE que especifica que Reino Unido podría revocar la activación del Artículo 50 de forma unilateral. El problema es que ninguno de los principales partidos británicos apuesta por revertir la situación. La única forma sería con un segundo referéndum y que sea la ciudadanía la que así lo decida. ¿Sigue entonces abierta la posibilidad de un segundo referéndum? Esa puerta se ha vuelto a abrir con el cambio de estrategia del líder de la oposición, Jeremy Corbyn. Su partido, el laborista abogará ahora por esta opción, aunque aún no ha dejado claro de qué forma lo hará. ¿Qué impacto va a tener una salida del Reino Unido sin acuerdo en las economías continentales? Según un estudio dado a conocer ayer por Oliver Wymann, el país más afectado (además del Reino Unido) por el Brexit sería Alemania, con 9.400 millones de euros de coste al año. España figura en mitad de la tabla, con una pérdida de 2.500 millones de euros al año. Visiblemente cansada, afónica y abatida tras este nuevo varapalo, May admitía la decisión del Parlamento y aseguraba que cumplirá con su palabra y hoy «dará libertad de voto» a los diputados de su partido en la votación que tendrá lugar en la Cámara de los Comunes para decidir si Reino Unido sale sin acuerdo de la UE. «Esta será la postura del Gobierno si es aprobada por el Parlamento», dijo May. Pero si esto es rechazado también, explicaba la primera ministra en su breve exposición tras el escrutinio, entonces el jueves el Gobierno dará la oportunidad a los diputados de pedir una extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa y retrasar el Brexit más allá del 29 de marzo. Sin plan ordenado Parece imposible, pero a 16 días de la fecha de salida, Reino Unido no tiene ningún plan para salir ordenadamente de la UE. Con esta diferencia, no tendría sentido que May volviese al Parlamento a intentarlo por una tercera vez. El precipicio se acerca y no hay ninguna respuesta concreta a qué pasará en las menos de tres semanas que el país tiene por delante para decidir. Todo a pesar de que el día parecía comenzar bien para May, a la que se veía confiada por haber dado un golpe de mano con su estrategia del lunes por la noche, donde arrancó un compromiso a la Unión Europea y diversos documentos que ella consideraba «cambios legales» en lo referido al principal escollo de todo el proceso, la «salvaguarda» de la frontera irlandesa. Hasta los más euroescépticos de su partido y los miembros del DUP, su socio de gobierno, parecían subirse al barco de la primera ministra, pero entonces un documento lo cambió todo. El análisis legal del fiscal general del estado, Geoffrey Cox, rompía los esquemas de la primera ministra y dinamitaba el acuerdo al asegurar que las concesiones de Bruselas no cambiaban casi nada y que el «riesgo legal» de que Reino Unido quedase atrapado en la unión aduanera europea no «había cambiado». Cox trató de suavizarlo en su declaración posterior en la Cámara de los Comunes, donde insistió en que las garantías aportadas por la UE «reducen el riesgo» y son «aclaraciones útiles, amplían las obligaciones existentes y hay algunas obligaciones nuevas». Sin embargo, el semblante de los más críticos con este acuerdo volvió a cambiar y minutos antes de que May tomase la palabra los 10 diputados del DUP y miembros del sector más euroescéptico «tory» ya habían anunciado su intención de echar abajo el pacto. Fue el momento en que la libra se desplomó en la particular montaña rusa que vivió ayer. Ni la atronadora voz de Cox resonando en el Parlamento consiguió cambiar nada más allá de unos cuantos votos conservadores que se unieron a última hora al plan de May. Las amenazas de la «premier», con la voz rota y resquebrajada, de que el Brexit podría no ocurrir nunca si no sacaba adelante su propuesta, no asustaron a aquellos que tenían que cambiar el signo de su voto. «Tendrían que ver como ha quedado la voz de Juncker» bromeaba la «premier» a pesar de conocer ya de antemano que tenía pocas posibilidades para sacar adelante su acuerdo. De hecho, su marido Philip no perdía detalle del estado de su mujer, algo que no anticipaba nada bueno ya que este siempre acude al Parlamento en los momentos más complicados para May. Su fiscal general le había dado la puntilla final a un plan que ya había sido maltratado y enterrado en enero por una diferencia abismal, 230 votos, en lo que supuso la mayor derrota de un Gobierno en el Parlamento británico. Cox avisó de que iría de frente. «Mi reputación personal es más importante para mí que mi reputación como político» aseguró antes de sentarse en los comunes, y con su análisis legal asestó un mazazo definitivo a la «premier», que necesitaba vender esas garantías como cambios significativos a pesar de no haber conseguido reabrir el texto de retirada de la UE. En su informe final, el fiscal diagnosticó que, a pesar de haberse creado en esa «póliza de seguro» firmada el lunes, un «instrumento interpretativo» o un mecanismo de arbitraje, Reino Unido no tendría la garantía de poder renunciar unilateralmente a la salvaguarda irlandesa en el caso de que fuera activada a no ser que desde la UE se actuara de mala fe. Esfuerzo inútil Ninguno de las tres garantías que consiguió May de Estrasburgo valieron para nada y quedaron enterradas por Cox. Desde ese momento los mentideros de Westminster ya apuntaban a que la «premier» iba a ser de nuevo derrotada y algunos de sus correligionarios ya apuntaron a unas elecciones generales en las que un nuevo líder acometiese la tarea de sacar a Reino Unido de la UE. Sin embargo, ninguno de los que puso esta teoría sobre la mesa, varios diputados «tories» euroescépticos y miembros de la oposición, supieron explicar qué hacer con el Brexit antes de que esto ocurriese porque ya no hay tiempo material para llevar cerrar el proceso antes del 29 de marzo. Desde Downing Street negaron en todo momento estar preparados para este escenario. Fue el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, el que pidió esos comicios adelantados, aunque sin mencionar en ningún momento la petición de segundo referéndum que su partido iba a apoyar como había dicho hace dos semanas. May se tendrá que enfrentar ahora al compromiso que hizo hace varias semanas en el que, básicamente, dejó la decisión de los siguientes pasos a tomar al Parlamento británico. Se pone en manos de sus diputados, que serán los que decidan si Reino Unido cae por el precipicio del próximo 29 de marzo o deciden alargar la agonía de la primera ministra un poco más. Por supuesto, necesitarían la aprobación de los 27 países comunitarios, que no está del todo asegurado, porque este retraso sería, según la propia May «corto y limitado» para no tener que participar en las elecciones europeas del próximo 26 de mayo.