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Un general ruso del FSB, vinculado al derribo del vuelo MH17 sobre territorio ucraniano

29-04-2020 - Fuente: abc.es
Un general ruso del FSB, vinculado al derribo del vuelo MH17 sobre territorio ucraniano
Una nueva investigación llevada a cabo por la web internacional independiente Bellingcat y sus colaboradores rusos de The Insider sostienen haber identificado a una de las presuntas figuras claves en el derribo, el 17 de julio de 2014, del Boeing 777 de la compañía Malaysia Airlines sobre el territorio del este ucraniano de Donbass con un balance de 298 muertos. Se trata, según Bellingcat, del general Andréi Burlaka, de 54 años, general del Servicio Federal de Seguridad (FSB o antiguo KGB) y jefe adjunto de la unidad fronteriza de la inteligencia rusa. De confirmarse las tesis de tal investigación, Burlaka sería el responsable ruso de más alto rango involucrado en el desastre del vuelo MH17, que fue alcanzado por un misil de fabricación rusa disparado por una lanzadera antiaérea autopropulsada BUK cuando cubría el trayecto entre Ámsterdam y Kuala-Lumpur. Según las pesquisas llevadas a cabo por Bellingcat, se sabía de la existencia de un tal «Vladímir Ivánovich», mencionado a menudo en las comunicaciones interceptadas entre los cabecillas rebeldes del este de Ucrania. También se pudo establecer que el misterioso personaje jugó un papel crucial en la coordinación del operativo de asistencia militar rusa a los separatistas de Donetsk y Lugansk que luchaban contra el Ejército ucraniano. Ese «Vladímir Ivánovich», al parecer, era una pieza clave en el vínculo existente entre el Kremlin y los sublevados contra el Gobierno de Kiev. Al ser el principal responsable del control fronterizo, a través de él se canalizaba todo el dispositivo de mercenarios, «voluntarios» y armamento, tanto ligero como pesado, que fluía entre Rusia y Donbass. Así que su identificación se presentaba como una tarea fundamental en el esclarecimiento del mecanismo de intromisión y desestabilización por parte de Moscú del Estado ucraniano. Rastreos y comparaciones de voz Para conseguirlo, se hicieron comparaciones de voz, se rastrearon sus movimientos y hasta se puedo encontrar una fotografía con su rostro en una pantalla de televisión que emitía un programa en el que intervenía. El día en el que el Boeing malasio cayó a tierra incendiado con sus 298 ocupantes a bordo, el general estaba en una base militar en la ciudad rusa de Rostov del Don, situada muy cerca de la frontera con Donbass, uno de los centros desde donde el Ejército ruso coordinó su furtiva intervención armada. Recogiendo datos, informaciones e imágenes de un lado y de otro, Bellingcat asegura que el hombre en cuestión es Burlaka, supeditado directamente al subdirector de los servicios secretos, Vladímir Kulishov, quien sólo tiene por encima al jefe del FSB, Alexánder Bórtnikov, y al jefe del Estado, a Putin. El que entonces era ministro de Defensa de los separatistas de Donetsk, Ígor Guirkin (Strelkov), uno de los acusados en el juicio que comenzó a comienzos de marzo en Holanda contra los causantes de la catástrofe, afirmó en una grabación, refiriéndose a Burlaka, que «un gran comandante ha volado hasta aquí desde Moscú». El pasado noviembre, el JIT, Equipo Internacional de Investigación Conjunta ((Joint International Team), del que forman parte especialistas de Australia, Bélgica, Holanda, Malasia y Ucrania, dio a conocer 23 grabaciones interceptadas a los rebeldes en las semanas previas al derribo del avión malasio. La conclusión es que el apoyo de Rusia a los separatista fue «administrativo, financiero y militar». Los únicos cuatro acusados de haber participado en las operaciones que culminaron con la destrucción del Boeing malasio y las 298 personas que viajaban a bordo, en su mayoría ciudadanos holandeses, pero también malasios, australianos y de otros países, se encuentran en libertad y sin intención de comparecer ante un tribunal de Ámsterdam. Rusia rechaza extraditarlos y el proceso tendrá que llevarse a cabo «en ausencia». Se trata de los rusos Guirkin, Serguéi Dubinski, jefe de la inteligencia de los rebeldes, su mano derecha, Oleg Pulátov, y el comandante de una de las unidades separatistas, el ucraniano Leonid Jarchenko. Según el JIT ninguno de los cuatro fue el autor material del disparo del misil, pero sí sus organizadores al creer por error que el aparato que volaba sobre el cielo de Donetsk no era de pasajeros, sino un Antónov-24 para transporte militar de las tropas ucranianas. Según también ha podido determinar el JIT, el sistema antiaéreo BUK que echo abajó el vuelo MH17 pertenecía a la Brigada Antiaérea rusa número 53, desplegada en Kursk, región del oeste de Rusia fronteriza con Ucrania. Pero a este respecto no se ha podido identificar a con plena certeza quiénes eran los miembros de la dotación de la lanzadera, si bien el JIT sostiene que las investigaciones sobre este particular están muy avanzadas. Al parecer, el entonces consejero del presidente Vladímir Putin, Vladislav Surkov habría también coordinado desde el Kremlin el operativo de combate contra el Ejército ucraniano. Según el fiscal holandés, Fred Westerbeke, han sido identificadas 100 personas involucradas en los hechos.