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Ultimátum europeo a los gigantes de internet para que aceleren el borrado de las webs yihadistas

21-09-2017 - Fuente: abc.es
Ultimátum europeo a los gigantes de internet para que aceleren el borrado de las webs yihadistas
La guerra de las ideas es tan importante como la guerra policial y legal para combatir el terrorismo. Internet ha sido durante mucho tiempo un territorio indómito donde el extremismo yihadista ha dado rienda suelta a su discurso de odio, desde donde ha contribuido a la radicalización de musulmanes en Europa, EE.UU. y otras partes del mundo. El miércoles, varios líderes europeos cuyos países han sufrido en carne viva la tragedia del terrorismo islámico aumentaron la presión a las compañías de internet para que redoblen los esfuerzos en el control de la propaganda extremista. Los líderes de Reino Unido, Francia e Italia -Theresa May, Emmanuel Macron y Paolo Gentiloni- encabezaron una propuesta para que los gigantes de internet retiren en menos de dos horas los contenidos extremistas que diseminan los grupos terroristas. El encuentro tuvo lugar en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas, bajo el título «Prevención del uso terrorista de internet» y también participó la delegación española, liderada por el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis. Por la mañana, Dastis participó en el Foro Global contra el Terrorismo, en el que defendió que «la narrativa terrorista es aterradoramente eficaz y un joven encuentra perversamente atractivo el empuñar un arma para transformarse en héroe». El ministro urgió a la elaboración de «una contranarrativa eficaz, que sea capaz de trasladar el mensaje de que los verdaderos héroes son quienes hacen posible vivir en una sociedad libre, pacífica, tolerante y generosa». Detener el torrente de contenido que los terroristas vierten cada día en las redes es clave para ello. Daesh inunda a diario con propaganda las plataformas de internet. Son vídeos que llaman a la yihad, que instruyen sobre cómo elaborar un artefacto casero o que animan a cometer atentados como los de Barcelona y Cambrils de este verano, o como el de Londres del pasado fin de semana, en el que un terrorista trató de provocar una masacre en el metro. Los datos de Reino Unido muestran que Daesh ha compartido 27.000 enlaces con contenido extremista en los cinco primeros meses. Lo que preocupa a las autoridades es que ese material que llama al terrorismo estuvo disponible en internet una media de 36 horas. «Los grupos terroristas son conscientes de que los enlaces a su propaganda se retiran rápidamente, y se esfuerzan cada vez más en diseminar información con velocidad para contrarrestarlo», dijo el miércoles May, según el discurso que tenía preparado para ofrecer a la Asamblea General. «La industria tiene que ser mejor y más rápida en automatizar la detección y la eliminación de contenido terrorista online y desarrollar soluciones tecnológicas que prevengan que se suban a la red», añadió. El ojo está puesto en las compañías de Internet. Las autoridades creen que podrían hacer más para parar los pies a los terroristas en las redes. Macron y May se reunieron en mayo y ya hablaron del asunto. Incluso se plantearon imponer multas a las empresas que no cumplan con los objetivos marcados. «Han hecho cosas, pero no lo suficiente», aseguró una fuente del Gobierno de May a varios medios británicos. «En especial, el Gobierno cree que pueden hacer más en el desarrollo de tecnología que identifique el contenido extremista antes de que se comparta. Estas compañías tienen algunos de los mejores cerebros del mundo. Deberían poner atención en lo que importa, que es parar la expansión del terrorismo y de la violencia». Dificultades Es una visión que también ha compartido Donald Trump. El presidente de EE.UU. acudió a Twitter tras el último atentado en Londres para reconocer que «internet es la principal herramienta de reclutamiento» y animar a usar mejor la red en la lucha antiterrorista. A la cita acudieron altos ejecutivos, entre otros, de Facebook, Microsoft y Google. El director legal de este último, Kent Walker, aseguró ayer a la BBC que lo que les piden las autoridades «no lo podemos hacer solos». Walker aseguró que necesitan «feedback de fuentes gubernamentales y de nuestros usuarios para identificar y eliminar el contenido más problemático». Las compañías se enfrentan al desafío de que estos vídeos o enlaces son más difíciles de detectar de forma automatizada que, por ejemplo, los de pornografía infantil. En algunos países, como EE.UU., la protección a la libertad de expresión también los hace más difícil de eliminar. Estos gigantes insisten en que están dando pasos para controlar el problema. En mayo, Facebook anunció la contratación de 3.000 empleados para eliminar contenido violento de su plataforma, lo que incluye propaganda terrorista, y ha comenzado a desarrollar tecnología de inteligencia artificial para esta labor. Twitter suspendió casi 300.000 cuentas en los seis primeros meses del año, el 75% de ellas antes de que emitieran su primer mensaje en la red social. Y YouTube, que es propiedad de Google, asegura que recibe alertas de unos 200.000 vídeos con contenido sospechoso al día, y que revisa el 98 por ciento de ellos en 24 horas. Las exigencias de May y el resto de autoridades europeas son más duras. El plazo de dos horas que se pretende requerirá un esfuerzo cuya viabilidad ayer debatían las compañías.