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Trump ya está en campaña: se lanza a una frenética sucesión de mítines

18-02-2020 - Fuente: abc.es
Trump ya está en campaña: se lanza a una frenética sucesión de mítines
Donald Trump está aprovechando la confusión que impera en las primarias demócratas, en las que no hay favorito, para visitar los estados en que se elige candidato y defender su reelección en el cargo en las elecciones de noviembre. Ya lo hizo en los dos primeros estados en votar, Iowa y New Hampshire, y esta semana repite la estrategia: el presidente viaja al oeste, a Las Vegas, a dar un nuevo y multitudinario mitin en el estado de Nevada, que elegirá al candidato demócrata horas después. Viajará también a Arizona, Colorado y Carolina del Norte. Trump es un político cómodo en los mítines. No ha dejado de darlos. Desde que ganó las elecciones en 2016 ha participado en 91. Solo en 2020 ya suma nueve, cuatro de ellos en las próximas semanas. La asistencia es multitudinaria, los partidarios del presidente hacen cola durante horas y cientos de ellos se suelen quedar a las puertas. En New Hampshire reunió a 12.000 personas; en Iowa, a 7.000, y el centro de convenciones de Las Vegas, donde hablará el viernes, tiene un aforo máximo de 2.500 personas.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="und" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/DAYTONA500?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#DAYTONA500</a> <a href="https://t.co/fT8L0EZqXh">pic.twitter.com/fT8L0EZqXh</a></p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1229204331112603649?ref_src=twsrc%5Etfw">February 17, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El presidente también le da a actos oficiales de la presidencia, que a diferencia de los mítines se pagan del erario público, un tono electoralista. El domingo visitó con la primera dama las 500 Millas de Daytona, una de las carreras de automovilismo más importantes de EE.UU., y dio una vuelta al circuito con su limusina. Unas 100.000 personas estaban presentes en las gradas, y la audiencia televisiva fue de unos nueve millones. El presidente, además, compagina los actos multitudinarios de campaña con la recaudación de fondos, que ha convertido su campaña a la reelección en la mejor financiada de la historia. Sólo en enero él y el Partido Republicano ingresaron la cifra récord de 60 millones de dólares mensuales (55 millones de euros). Cena millonaria El sábado por la noche el presidente participó en una de las cenas más cara de la historia electoral norteamericana: un encuentro con 40 personas en la mansión del millonario Nelson Peltz en Palm Beach, en la que el precio por cubierto para cada pareja era de 580.600 dólares. El presidente se fue de la cena con 10 millones más. En sus actos de campaña, el presidente suele desgranar las diferencias entre él y todos sus contrincantes. Dos son sus estrategias de ataque, frente a dos contrincantes en especial: acusa a Bernie Sanders de querer traer el socialismo a EE.UU., relacionándolo con Venezuela y Cuba, y descalifica a Michael Bloomberg, bien por su gestión cuando era alcalde de Nueva York o bien por su físico, especialmente su altura (Bloomberg mide 1.72 y Trump, 1.90).