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Sudáfrica acusa a Trump de tratar de dividir la nación

01-01-1970 - Fuente: abc.es
Sudáfrica acusa a Trump de tratar de dividir la nación
Estados Unidos enciende el debate sobre la propiedad de la tierra en Sudáfrica. Su presidente, Donald Trump, tuiteó el jueves que estaba investigando las expropiaciones de tierras y granjas de Sudáfrica así como los asesinatos «a gran escala de agricultores». Los comentarios de Trump se produjeron a raíz de un editorial publicado por un grupo de expertos estadounidenses en el que pedían a su administración tomara cartas en el asunto y llega tan solo tres días después de que su mujer, Melania, anunciara su primer gran viaje internacional como primera dama en que visitará África. El ejecutivo norteamericano teme que la propuesta del parlamento sudafricano de la expropiación de tierras sin compensación «pueda enviar a Sudáfrica por el camino equivocado», según declaró la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert. Las reacciones al otro lado del charco no se hicieron esperar. Desde el Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés) criticaron la poca diplomacia del jefe del ejecutivo norteamericano, quien «no se comporta como un líder de un poderoso país» y a quien acusan de avivar las divisiones raciales. «Sudáfrica rechaza totalmente esta percepción limitada que solo busca dividir a nuestra nación y nos recuerda nuestro pasado colonial», anunció la cuenta oficial de Twitter del gobierno sudafricano. El ejecutivo tildó las declaraciones de Trump y de su administración de «alarmistas, falsas e inexactas» que tienen «motivaciones políticas que no reflejan las intenciones del gobierno sudafricano». Mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores recriminó a Washington que no haya utilizado los canales diplomáticos disponibles para mostrar su preocupación sobre este asunto y anunció que solicitará explicaciones a la embajada de Estados Unidos en Pretoria. Por su parte, el líder de la oposición Julius Malema, uno de los máximos defensores de la expropiación de tierras sin compensación, pidió a Trump se mantenga al margen del debate:«Has causado suficientes problemas en África». «No es un acaparamiento de tierras» El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, anunció el 1 de agosto que su partido planea cambiar la constitución para arreglar una disparidad racial que persiste veinticuatro años después del fin del apartheid. En febrero, el parlamento aprobó una moción para reformar la propiedad de la tierra, que sigue estando en manos de la minoría blanca (cerca de un 72% pertenece a los granjeros blancos a pesar de que solo el 8% de la población es blanca en este país del sur de África). Ramaphosa explicó los detalles de la reforma que quieren llevar a cabo y tranquilizar a los trabajadores agrícolas: «Esto no es un acaparamiento de tierras. Tampoco es un asalto a la propiedad privada», escribió el presidente en un artículo publicado en Financial Times el jueves. Ramaphosa anunció que no se cometerían errores que protagonizaron otros país, en una clara alusión a las violentas expropiaciones de tierras en Zimbabue. En la misma línea, el vicepresidente David Mabuza aseguró a los agricultores que no se tolerarán las apropiaciones de tierras y que aquellas que están en manos del Estado serán las primeras en ser redistribuidas. Además, insistió en que la política de reforma agraria del gobierno no afectará el crecimiento económico ni la seguridad alimentaria. Actualmente se están llevando a cabo audiencias públicas para medir el apoyo a la propuesta de política del Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés) para cambiar la constitución y permitir la expropiación de tierras sin compensación para que ésta sea redistribuida entre los más pobres. Entre las sugerencias de expropiación escuchadas hasta ahora se incluyen aquellas tierras que son no utilizadas actualmente así como edificios y otras propiedades abandonadas. Desde el final del apartheid en 1994, el ANC ha mediado entre vendedores dispuestos y compradores potenciales, comprando las granjas de propiedad blanca para su redistribución a los miembros de la comunidad negra que quieran trabajar la tierra. Sin embargo, este proceso ha sido muy lento y la mayoría de los sudafricanos son partidarios de acelerar el cambio, siempre y cuando no perjudique la economía ni avive el malestar en la sociedad. La petición de Trump al secretario de Estado, Mike Pompeo, de que investigara las expropiaciones y los asesinatos a granjeros han sido aplaudidas por organizaciones que defiende los derechos de los blancos en Sudáfrica como AfriForum, cuyo principal discurso radica en que los sudafricanos blancos, y los granjeros blancos en particular, se enfrentan a una persecución violenta bajo el amparo del Congreso Nacional Africano. Las palabras de Trump llegan tres meses después de que la organización realizara una campaña internacional para llamar la atención sobre lo que llaman, el genocidio blanco. Asesinatos a granjeros En 2017-18, 47 agricultores han sido asesinados según los datos de AgriSA, una agrupación de cientos de asociaciones agrícolas de Sudáfrica. A pesar del terrible dato, se trata de la cifra más baja en los últimos veinte años. El pico más alto se produjo en 1998 cuando 153 trabajadores agrícolas fueron asesinados en todo país; en el período de 2003 a 2011 murieron entre 80 y 100 granjeros cada año, y alrededor de 60 de 2012 a 2016. Estos datos contradicen los informes publicados recientemente en medios occidentales que denuncian que los granjeros blancos se están enfrentando a una «creciente oleada en violencia». A principios de años, el ministro de Interior australiano, Peter Dutton, dijo que los agricultores blancos sudafricanos que querían emigrar a Australia «merecen atención especial y toda la ayuda de un país civilizado como el nuestro debido a las terribles circunstancias» que están sufriendo los trabajadores agrícolas del país africano. Su comentario provocó otra crisis diplomática en Pretoria.