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Macron arrasa a los sindicatos de ferroviarios en la Asamblea Nacional

14-06-2018 - Fuente: abc.es
Macron arrasa a los sindicatos de ferroviarios en la Asamblea Nacional
En seis meses muy cortos, Emmanuel Macron ha consumado una histórica reforma de la SNCF (Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses), ha dividido muy profundamente a los sindicatos, ha conseguido el apoyo de la derecha, cumpliendo una promesa reformista contra la que se habían estrellado todos los gobiernos de las últimas décadas. Elegido presidente el mes de mayo de 2017, Emmanuel Macron lanzó el otoño pasado una primera fase de estudio y concertación, para iniciar el proceso parlamentario de la reforma hace apenas cien días cortos. Los sindicatos anunciaron una «batalla histórica», con una huelga a repetición de dos días por semana que comenzó a primeros del mes de abril pasado. Siguieron un rosario de jornadas de protesta y manifestaciones, que nunca llegaron a ser «masivas», ni consiguieron paralizar Francia como ocurrió durante las legendarias huelgas del invierno de 1995. Macron contaba con una mayoría parlamentaria unida en la Asamblea Nacional (AN). Quedaba en el aire la reacción del Senado, con mayoría conservadora tradicional. Los muñidores parlamentarios próximos a Macron han conseguido el acuerdo final que ha permitido la indispensable aprobación de ambas cámaras, Senado y Asamblea Nacional. Se trata de una victoria a paso de carga, contra los sindicatos, contra la tímida resistencia conservadora -que ha terminado por asumir como propia una reforma sin duda histórica-, intentando sanear las cuentas de una empresa en «bancarrota», modificando el «sacrosanto» estatuto muy privilegiado de los ferroviarios franceses, iniciando un proceso de liberación y apertura a la competencia europea. Deuda de 54.400 millones de euros La SNCF tiene una deuda excepcional de 54.400 millones de euros. El Estado asumirá parte de esa deuda, que debiera ir reduciéndose a través de las reformas previstas, para culminar con la liberación y apertura de los mercados ferroviarios europeos. Todos los gobiernos de izquierda y derecha que habían proyectado reformar la SNCF habían «topado» siempre, desde hace muchos años, con el muro granítico del estatuto muy privilegiado de los ferroviarios franceses, que se jubilan muy pronto (a partir de los 55 años, en muchos casos) con pensiones más altas de la media. Tras la reforma aprobada, los ferroviarios que todavía trabajan en la SNCF guardarán esos privilegios. Pero los futuros ferroviarios deberán aceptar otras condiciones. Las directivas europeas en materia de liberalización y apertura a la competencia de los ferrocarriles nacionales datan de finales de los años 90 del siglo pasado. Francia siempre ha retrasado y aplazado los compromisos europeos. Entre 2003 y 2009 comenzó una tímida liberalización, que deberá «acelerarse» con la reforma aprobada. Francia se está comprometiendo a liberalizar y abrir a la competencia europea su red nacional de ferrocarriles, con un calendario que debiera «acelerarse» los próximos años. Aprobada la reforma en doble lectura, en la Asamblea Nacional (AN) y el Senado, la oposición política encaja en silencio su invisible «resistencia», la oposición sindical se ha resquebrajado gravemente. Parte de los sindicatos han aceptado en silencio la victoria de Macron, y comienzan a abandonar el programa de huelgas previstas para los próximos días y semanas. Otros sindicatos se dicen dispuestos a «resistir», convocando una «gran manifestación» a finales de mes. Quizá se trate de una «machada» final, antes de asumir la derrota final.