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Lula desafía a la Justicia presentándose como candidato a la presidencia de Brasil

01-01-1970 - Fuente: abc.es
Lula desafía a la Justicia presentándose como candidato a la presidencia de Brasil
El Partido de los Trabajadores (PT) registró hoy la candidatura presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva «en nombre del pueblo brasileño», en un claro desafío a la Justicia ya que el expresidente brasileño cumple una condena en segunda instancia de 12 años y un mes por corrupción, lo que, según las normas del país, le impide ser candidato a cualquier cargo electivo. «Es candidato en nombre del pueblo y porque el pueblo lo quiere», dijo la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, después de inscribir la candidatura de Lula. Poco después, la fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, presentaba una impugnación contra la candidatura. En una petición remitida al instructor del caso ante la Corte Electoral, el magistrado Luís Roberto Barroso, Dodge afirmó que Lula «no es elegible» porque fue condenado en segunda instancia, según un comunicado publicado en el portal del Ministerio Público. En el trámite realizado en el Tribunal Superior Electoral, el PT también registró como compañero de fórmula de Lula al exministro de Educación Fernando Haddad, quien sería el candidato a presidente si, por su situación legal, el exmandatario no pudiera participar en las elecciones que se celebrarán el próximo 7 de octubre. El «plan B» del PT A pesar de que el PT sostiene que Lula es su «único candidato», ha elaborado un «plan B», no reconocido oficialmente pero explícito, que implica la inscripción de Haddad como compañero de fórmula. Esa alternativa plantea que, si Lula fuera efectivamente vetado, Haddad asumiría su puesto en la fórmula y tendría como candidata a vicepresidente a la comunista Manuela D'Ávila, quien por ese acuerdo renunció a sus propias aspiraciones a la Presidencia. Según Haddad, registrar una candidatura que nace «sub júdice» no supone «un acto de desobediencia a la ley», sino de «obediencia al pueblo y la Constitución», que en su opinión ha sido violada en el proceso que condenó a Lula, quien aún responde a otras cinco causas penales en los tribunales. Lula fue condenado inicialmente por el juez Sergio Moro a 9 años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero, acusado de recibir un apartamento a modo de soborno en la red de corrupción en la petrolera Petrobras. La pena impuesta por Moro fue elevada en segunda instancia a 12 años y un mes de prisión por los tres jueces de la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF4) con base en la mencionada ley, conocida como la ley de la «Ficha Limpia». Según un comunicado de la Fiscalía, en el documento de impugnación Dodge recordó que el TSE «ya consolidó el entendimiento de que condenas como la del TRF4 son causa de inelegibilidad» ya que «el condenado sólo retoma la capacidad electoral pasiva ocho años después del término del cumplimiento de la pena» y, en el caso de Lula, la pena comenzó a cumplirse en abril de este año. La impugnación de la fiscal de Brasil se une a dos más que fueron presentadas por Kim Kataguiri, uno de los líderes del Movimiento Brasil Libre (MBL) y candidato a diputado federal por el partido Demócratas (DEM), y por el actor Alexandre Frota, también aspirante a la Cámara, por el Partido Social Liberal (PSL). Tanto Kataguiri como Frota comulgan con la derecha y ambos anunciaron las impugnaciones contra la candidatura de Lula por sus portales en la red social Twitter. Los dos aspirantes a diputados también son conocidos porque apoyaron al proceso que llevó a la destitución de la entonces presidenta de Brasil Dilma Rousseff en 2016. De acuerdo al TSE, el plazo máximo para el análisis sobre la viabilidad legal de la candidatura de Lula es el 17 de septiembre, cuando faltarán veinte días para las elecciones, aunque es muy probable que este se defina aún en agosto. Vencería en segunda vuelta Mientras la Justicia decide, Haddad y D'Ávila entrarán en campaña a partir de la semana próxima, cuando iniciarán una gira por estados del noreste del país, en los que Lula tiene los mayores apoyos. De acuerdo a las últimas encuestas, si pudiera ser candidato Lula tendría un 30 % de intención de voto y vencería a cualquiera de sus posibles adversarios en segunda vuelta. No obstante, cuando su nombre no se toma en cuenta, lidera los sondeos el ultraderechista Jair Bolsonaro (17 %), seguido por la ecologista Marina Silva (13 %), el laborista Ciro Gomes (8 %) y el socialdemócrata Geraldo Alckmin (6 %), en un escenario con cerca de un 50 % de electores indecisos El PT había convocado para hoy a una gran movilización popular con motivo de la inscripción de la candidatura, pero por lo que se vio en el acto, las masas le fallaron. Frente a las 50.000 personas que participaron, de acuerdo al PT, la Policía dijo que hubo apenas una quinta parte de esa cifra, lo cual se reflejó hasta en las palabras de un locutor que moderaba el acto desde un camión y llegó a pedir que la gente «se agrupe, pues hay mucho espacio vacío y es importante la imagen que se dará». Si la multitud no fue la esperada, sí compareció en peso toda la dirigencia del PT, que instó a sus militantes a volcarse de lleno a la campaña, que comenzará mañana en las calles y por internet. En el acto fue leída una carta enviada por Lula desde la prisión, en la que pidió a sus partidarios que «a partir de mañana vayan a las calles, a las redes sociales, pero mirando a los ojos de los más pobres, para recordarles que ya fueron felices». En el texto, añadió que «cada uno de ustedes será Lula haciendo campaña por el país», pues «mientras esté preso, ustedes serán mi voz». Hoffmann, quien afirmó que esta jornada representó «el inicio del camino a la Presidencia pese a los que lo juzgaron y lo condenaron sin delitos y sin pruebas», garantizó que el pedido del exmandatario será atendido y que a partir de mañana «habrá millones de 'Lulas' recorriendo el país».