Infortelecom


Londres y Bruselas velan armas para negociar cómo será su futura relación

01-02-2020 - Fuente: abc.es
Londres y Bruselas velan armas para negociar cómo será su futura relación
Casi medio siglo después de haber entrado en la Unión Europea, el Reino Unido ha dicho adiós, convirtiéndose así en el primer país en abandonar el bloque comunitario. A la medianoche de ayer se consumó el divorcio, conocido como Brexit -una abreviatura de las palabras inglesas Britain (Gran Bretaña) y exit (salida)-, poco más de tres años y medio después del referéndum en el que una ajustada mayoría de ciudadanos votó a favor de la separación. El camino no ha sido fácil. La UE nació, según explica en su página oficial, «con el objetivo de acabar con los frecuentes y cruentos conflictos entre vecinos que habían culminado en la Segunda Guerra Mundial». Fue en los años 50 cuando la Comunidad Europea del Carbón y del Acero se convirtió en el primer paso de «una unión económica y política de los países europeos para lograr una paz duradera». Sus seis fundadores fueron Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos. Posteriormente se sumaron más hasta formar el bloque actual. El Reino Unido se incorporó a lo que entonces era la Comunidad Económica Europea (CEE) hace 47 años, concretamente el 1 de enero de 1973, pero el 23 de junio de 2016 los partidarios del «leave» (abandonar) la UE ganaron con un 51,9% de los votos contra un 48,1% del «remain» (permanecer) en un referéndum convocado por David Cameron, que dimitió tras el resultado. El 29 de marzo de 2017, el Reino Unido comunicó oficialmente al Consejo Europeo su intención de abandonar la UE mediante la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que desató un huracán político que continúa hasta ahora. Mucho ha llovido desde entonces, y llegar a un acuerdo de salida entre Londres y Bruselas ha sido un auténtico vía crucis. En medio quedó una sociedad dividida en muchos pedazos: por un lado entre los «brexiters» y los «remainers», por otro entre las personas mayores -que votaron principalmente por la separación- y las más jóvenes -que en su mayoría querían seguir formando parte del bloque comunitario- y finalmente entre los países que conforman el Reino Unido. Los escoceses, que votaron por la permanencia, se han visto obligados ahora a salir de la UE y por ello su ministra principal, Nicola Sturgeon, se ha marcado el objetivo de celebrar una segunda consulta de independencia tras la de 2014, ya que considera que las circunstancias son muy diferentes a las de hace seis años, cuando ganó el no. Su idea es ganar la independencia para volver a pedir la entrada en la UE, aunque ayer mismo reconoció que, pese a desear que dicha consulta se celebrara este mismo año, es probable que haya que «tener paciencia» y esperar hasta 2021. Sturgeon cree que la salida de la UE dará un impulso a su causa, porque en el referéndum del Brexit el 62% de los escoceses votó en contra. En todo caso, advirtió a sus partidarios en un discurso en Edimburgo, «no hay atajos para un segundo referéndum de independencia», ya que debe llevarse a cabo según las normas de «la legalidad y la legitimidad». El «premier», orgulloso Quien consiguió por fin «hacer el Brexit», como fue su lema de campaña, fue el primer ministro Boris Johnson, líder del Partido Conservador, que desde las elecciones del pasado 12 de diciembre cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento, lo que ha hecho posible la salida, que se ha retrasado en varias ocasiones. «Nuestro trabajo como Gobierno, mi trabajo, es unir a este país y llevarlo hacia adelante», aseguró anoche en su discurso de salida, orgulloso de haber conseguido lo que le fue imposible a su predecesora, Theresa May. En un tono optimista y conciliador, aunque por supuesto triunfante, el premier dijo que «este no es un final, sino un comienzo. Este es el momento en que amanece y se levanta el telón de un nuevo acto. Es un momento de verdadera renovación y cambio nacional». Sus palabras se basaron en la idea de que «este es el comienzo de una nueva era» en la que «ya no aceptaremos que nuestras oportunidades de vida y las oportunidades de vida de nuestras familias dependan de la parte del país en la que crezcan. Este es el momento en que comenzamos a unirnos y subir de nivel». También con aire conciliador habló el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, quien afirmó que el de ayer era «un día muy importante para todos, tanto para los que votaron a favor de salir de la UE como para los partidarios de permanecer, porque decidimos la futura dirección del país». La ex primera ministra Theresa May colgó un mensaje en su cuenta de Twitter diciendo que «después de más de tres años, finalmente podemos decir que hemos cumplido con el resultado del referéndum de 2016», mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que la salida «es un corte profundo» para los 27, aunque matizó que «Alemania querría sin embargo seguir siendo un socio y amigo cercano del Reino Unido, porque tenemos valores comunes». A partir de hoy el Reino Unido es un país extracomunitario, pero por delante quedan once meses del llamado «período de transición», en el que Londres y Bruselas tendrán que llegar no solo un acuerdo comercial, sino que sentarán las bases sobre las que se sustentará su relación a partir de 2021. Hasta que llegue esa fecha, pocas cosas van a cambiar, pero mientras tanto las líneas rojas y sus consecuencias seguirán teniendo a los ciudadanos de ambas partes sumidos en la incertidumbre. Las partes se pondrán este lunes manos a la obra.