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Las cinco batallas más importantes de las elecciones de «midterm» de EE.UU.

06-11-2018 - Fuente: abc.es
Las cinco batallas más importantes de las elecciones de «midterm» de EE.UU.
A pesar de que tanto republicanos como demócratas han decidido que las elecciones de hoy serán un referendo sobre la gestión de Donald Trump ?«muchos quieren que sea una consulta sobre mi gestión, y así va a ser», dijo ayer el presidente en Indiana? lo cierto es que las batallas más importantes se libran fuera de Washington. Desde Virginia hasta California, los norteamericanos votan a 435 diputados, 35 senadores y 36 gobernadores cuyas decisiones son tan importantes para el país como las que se toman en la Casa Blanca. Alta tensión en Georgia Mucho debe haber en juego en Georgia para que tanto el expresidente Barack Obama como la estrella de la televisión Oprah Winfrey hayan hecho campaña en este Estado de 10 millones de habitantes. Allí Stacey Adams aspira a convertirse en la primera gobernadora mujer y negra del Estado. Llega a las elecciones de hoy por detrás en las encuestas, pero sólo por dos puntos, toda una gesta en un Estado sólidamente republicano. Su campaña ha movilizado a la población afroamericana de todo el país, consciente de la importancia de estas elecciones en un Estado en el que nació Martin Luther King y que en un pasado no muy lejano fue el epicentro de la esclavitud y la segregación racial. Su oponente, Brian Kemp, es uno de los más fervientes defensores de Trump en el sur del país. Ha posado con un rifle en un anuncio y ha dicho en sus mítines que se ha comprado una furgoneta «por si es necesario deportar a algunos inmigrantes ilegales uno a uno». La confirmación del juez Kavanaugh importa Cuando el Senado aprobó el mes pasado que el juez Brett Kavanaugh ingresara en el Tribunal Supremo a pesar de las acusaciones de agresión sexual en su contra, hubo varios senadores que, con su voto, sabían que podían sentenciar su futuro. Uno de ellos es Claire McCaskill, demócrata de Misuri, quien votó con su partido y en contra del candidato de Trump. Desde entonces, la senadora ha tenido que defender que es una demócrata conservadora, merecedora de representar a un Estado tan conservador como es Misuri. «Mis votantes saben que yo no soy Hillary Clinton», dijo McCaskill ayer en una conversación con periodistas. Ella y su oponente, Josh Hawley, llegan en empate técnico a la votación de hoy. Un Kennedy texano que habla español Faltos de ídolos, los demócratas, sobre todo los más jóvenes, han fijado su atención en Beto O?Rourke, quien ha emprendido un quijotesco asalto a un escaño del Senado sólidamente republicano en Texas. Tan sólido como que ahora lo ocupa Ted Cruz, aspirante a la presidencia en 2016 y uno de los ídolos del movimiento del Tea Party. O?Rourke es joven ?46 años? y ha hecho su campaña principalmente en las redes sociales. Emite casi todos los momentos de su vida pública y privada en internet. Ayer, por ejemplo, retransmitió en Facebook un viaje con su mujer al aeropuerto, ataviado con unas gafas de sol de color naranja y comiéndose un burrito al volante. Esta apariencia desenfadada e informal no debe despistar: su asalto al Senado va en serio. Ha recaudado 70 millones de dólares (61 millones de euros) procedentes de todo el país, no sólo de Texas. Es un récord histórico de donaciones, la prueba de que los demócratas han depositado su confianza en este joven con hechura de John Kennedy y que habla un perfecto español. Un bastión republicano en peligro El año pasado, por primera vez desde 1961, el distrito número 7 de Virginia votó a un candidato a gobernador del Partido Demócrata. Puede parecer una anécdota, pero no lo es. Es la prueba de que el cambio demográfico en EE.UU. está alterando el reparto de poder en el sur del país. En este distrito, a las afueras de Richmond, capital de Virginia, fue elegido Eric Cantor, que fue líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes hasta 2014. Desde hace 50 años, sus votantes han optado siempre por representantes conservadores. Las encuestas, sin embargo, prevén que por primera vez gane en él un demócrata, en este caso Abigail Spanberger, exagente de la CIA. Su candidatura es representativa de una tendencia a nivel nacional: funcionarios, agentes de inteligencia y soldados que han decidido presentarse a las elecciones por el Partido Demócrata ante los ataques de Trump al FBI y a la CIA durante la investigación de sus posibles lazos con el Gobierno ruso. Vuelve Nancy Pelosi No hay duda de que hoy, a sus 78 años, Nancy Pelosi va a ser reelegida por decimoséptima vez representante en la cámara baja por el distrito de San Francisco, en California. Sus mayorías, en elecciones recientes, son de hasta el 85%. La duda es si su partido, el demócrata, va a conseguir la mayoría necesaria para elegirla, por segunda vez, presidenta de la Cámara de Representantes y por tanto tercera en la línea de sucesión de la presidencia. Ya ocupó el puesto entre 2006 y 2010, bajo George W. Bush y Barack Obama. Su principal logro fue aprobar la reforma sanitaria del segundo. Fue una líder divisiva y poco dada a crear consensos, ampliamente atacada por los republicanos. En esta campaña, de hecho, Trump la ha convertido en la cara más visible de los republicanos, la representante de «un socialismo de tipo venezolano que destrozará el país», según ha dicho, con su habitual dosis de exageración, el presidente. Pelosi tiene también sus detractores en su propio partido y hay quienes pretenden disputarle el puesto en el caso de una victoria demócrata.