Infortelecom


La UE se enfrenta a Trump en defensa del pacto nuclear con Irán

01-01-1970 - Fuente: abc.es
La UE se enfrenta a Trump en defensa del pacto nuclear con Irán
La alta representante para la política exterior europea, Federica Mogherini, y los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania subrayaron hoy su apoyo al acuerdo alcanzado en 2015 con la República Islámica de Irán. Un acuerdo sin fisuras con el que presionan al presidente norteamericano, Donald Trump, en vísperas de que este exprese hoy sus reservas sobre el pacto y se pronuncie sobre la posibilidad de imponer nuevas sanciones al régimen de Teherán. Esta es la primera vez en la que se produce una divergencia explícita de gran calado entre Europa y Estados Unidos sobre el contencioso de Irán. Mogherini dejó claro que el acuerdo funciona y que no hay mejor alternativa:«Está funcionando, está dando resultados en su principal objetivo, que es mantener controlado y bajo estrecha vigilancia el programa nuclear iraní», afirmó. Por su parte, Boris Johnson, ministro británico de Exteriores, señaló que el acuerdo es «un importante logro diplomático» cuyo cumplimiento ha sido contrastado por la Organización Internacional de la Energía atómica y que «necesita el apoyo de la comunidad internacional», en lo que es un claro mensaje dirigido a Washington. «Nadie ha demostrado que exista una alternativa a este acuerdo para evitar la proliferación de armas nucleares», remachó. La declaración de los socios europeos se produjo después de una reunión en Bruselas con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, más alarmado que nunca ante las advertencias de Washington. El acuerdo nuclear firmado en Viena consiste en esencia en que Irán se compromete a renunciar a cualquier aspiración a construir armas nucleares a cambio de que se levanten las sanciones económicas que tanto la UE como Estados Unidos habían adoptado contra Teherán. El pasado mes de octubre, Trump anunció que no se sentía vinculado por el acuerdo firmado por su predecesor, con lo que dejó en manos del Congreso la posibilidad de restaurar las sanciones. Sin embargo, dado que el legislativo de EE.UU. no ha decidido nada en este tiempo, Trump tiene que anunciar mañana sus planes sobre el acuerdo y si abre la puerta a sancionar al régimen de los ayatolás, al que acusa de desestabilizar la región. La imposición de sanciones a Irán por EE.UU. abriría una crisis con Bruselas, ya que en tal caso Washington podría imponer también castigos a las empresas europeas que negocien con Irán. Protestas Los europeos, sin embargo, condenan el programa de desarrollo de misiles de Irán (aunque este no sea parte del pacto nuclear). Yayer reprocharon a Zarif la represión de las manifestaciones de descontento contra el régimen celebradas en varias ciudades iraníes. Al representante iraní, que se abstuvo de hacer declaraciones, le conminaron a escuchar las «exigencias legítimas» expresadas por su pueblo durante las protestas. Pero incluso con estos delicados antecedentes, los europeos han primado la preservación del pacto acuerdo nuclear. Un acuerdo de gran trascendencia, ya que si Irán lograse fabricar armas nucleares, por un lado animaría a su rival, Arabia Saudí, a seguir el mismo camino, y por otro, implicaría la puesta en marcha de un sistema antimisiles en Europa que Rusia rechaza en los términos más contundentes. A este respecto, Sigmar Gabriel, ministro alemán de Exteriores, remarcó que si Estados Unidos denuncia el acuerdo «destruiría un gran éxito en los esfuerzos por contener el desarrollo de las armas nucleares en esta parte del mundo». Las sanciones económicas contra Teherán lograron doblegar las posiciones del régimen en sus planes de dotarse de capacidad nuclear, pero no han cambiado sus aspiraciones de hacerse con la hegemonía en la región. Política exterior Los manifestantes que han salido a la calle en las últimas semanas protestaban contra el hecho de que sus gobernantes utilicen los beneficios del acuerdo en costosas operaciones militares en Siria, Yemen, Líbano o en Palestina, en lugar de mejorar la situación de los iraníes. Tampoco se ha producido ninguna apertura democrática en un régimen dominado por los criterios de la élite religiosa musulmana chií. En los años en los que Irán empezó a trabajar para hacerse con armas nucleares, Estados Unidos tenía tropas en Irak y en Afganistán, lo que proyectaba una amenaza de primer nivel para el régimen teocrático, que tiene fronteras con ambos países. Sin embargo, en la actualidad la OTAN se ha retirado de Afganistán y en el interior de Irak la mayoría chií ha logrado hacerse con el control del país, si se puede decir así teniendo en cuenta la gran inestabilidad que reina allí. Incluso la guerra de Siria, en la que Teherán ha tomado partido en defensa del régimen de Al Assad, está a punto de decantarse a su favor. Sus razones para dotarse de armas nucleares han desaparecido prácticamente, salvo para desafiar a Arabia Saudí como potencia regional.