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La crisis económica argentina, consecuencia de la crisis política de Macri

01-09-2018 - Fuente: abc.es
La crisis económica argentina, consecuencia de la crisis política de Macri
El diario económico «El Cronista» abrió su información con el presidente de Argentina en medio de un océano de agua que le llegaba al cuello de la camisa. La imagen ilustraba las horas de angustia que atraviesa un Gobierno que trabaja, contra reloj, en un paquete de medidas que convenza a los banqueros y a las fuerzas vivas de Argentina. Sino a todas, al menos a las que pueden provocar otros episodios de histeria que disparen de nuevo el valor del dólar. Ayer, por fin, la divisa estadounidense parecía quedarse estancado por debajo de los cuarenta pesos. Mientras, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, se encerraba con Macri y «la mesa chica» del poder en la residencia presidencial de Olivos, el titular del Banco Central, Nicolás Caputo, salía al contraataque para bajarle los humos al «billete verde». Su fórmula consistió en licitar, en horarios clave y anunciados, 600 millones de dólares. Objetivo aparentemente cumplido por la tarde, este viernes se convirtió en el examen de preparación de las renegociaciones que tendrá que afrontar el titular de Economía en Washington con Christine Lagarde y los suyos, para recibir cuanto antes los anticipos pedidos del préstamo de 50.000 millones de dólares que el organismo concedió este año al país. El FMI adelantó que lo abalizará «rápido» y no pondrá obstáculos. Cambio de Gabinete En este contexto, en Argentina -y fuera de ella- se comienza a hablar de crisis política como el origen de la económica. Las voces que se alzan contra la hoja de ruta del Gobierno suben el volumen y la población se suma a ella. De acuerdo a un sondeo de DAlessio IROL/Berensztein, dos de cada tres argentinos piden que Macri modifique su Gabinete pero el presidente, tenaz -o terco para algunos- se resiste pese a los avisos, cada vez, más dramáticos del mundo de las finanzas, la economía y la gente. Los mensajes le llegan al Gobierno por diferentes vías. Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street se lamían las heridas al advertir un desplome que les supuso una pérdida de valor de unos cuatro mil millones de dólares. En simultáneo, JPMorgan, la calificadora que más disgustos le da al Gobierno argentino recomendaba desprenderse de las acciones de firmas argentinas. Lo que Wall Street leía como un fracaso en el Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval) se celebraba con subidas de las acciones locales. La depreciación del jueves del dólar del 10 por ciento en el sector mayorista y del 16 en la compra venta de particulares, se traducía en una buena noticia para empresarios como Christinao Ratazzi. El CEO de Fiat Argentina observó: «Un dólar alto nos va a hacer importar menos y exportar mucho más, y eso va a crear mano de obra funcional». En el polo opuesto, la gobernadora kirchnerista de Tierra del Fuego, sur del sur de Argentina, se descolgaba con un anuncio preocupante. Rosana Bertone, integrante de las filas del Frente para la Victoria que fundó el matrimonio Kirchner, sugirió la posibilidad de llevar «fuera del país» los fondos de su provincia. «Si nos parece que tenemos que sacar el dinero para resguardarlo en mejores condiciones, también lo vamos a hacer», amenazó. La hipótesis recordó un hecho histórico, la colocación, en un destino misterioso hasta el día de hoy, de cerca de mil millones de dólares de la provincia de Santa Cruz, por decisión del por entonces gobernador, Néstor Kirchner. Aquellos fondos, fruto de las regalías petroleras, pertenecían a la provincia pero ésta, nunca los recuperó en su totalidad. Malos tiempos para Argentina y para Macri. Mes de conflicto con los docentes, la semana se cerró con turbulencias en la calle. La manifestación convocada por medio centenar de universidades públicas se trasformó el jueves en un ataque, de miles de personas, feroz al Gobierno y el sindicalismo, de momento, se ratificó en su decisión de convocar una huelga general para el 25 de septiembre.