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Europa lucha para frenar el avance del coronavirus

10-04-2020 - Fuente: abc.es
Europa lucha para frenar el avance del coronavirus
La crisis del coronavirus, que sacude el viejo continente como no se recordaba desde la II Guerra Mundial, parece acercarse o haber llegado a su «pico» en los países más castigados. Italia, el principal foco y el país con más muertos registrados del mundo, empieza a ver una disminución en los contagios y fallecidos, mientras que en el Reino Unido y Francia, donde las autoridades fueron reacias en un primer momento a aplicar medidas restrictivas contundentes, el número de víctimas aún crece de forma preocupante. El propio primer ministro británico, Boris Johnson, resultó infectado y tuvo que ser ingresado en la UCI. En Alemania, donde sí se permite salir a la calle y se apela a la responsabilidad personal para guardar la distancia de seguridad, las cifras de muertos son por ahora más bajas. Putin, por su parte, saca pecho y considera estar teniendo el virus bajo control en Rusia. Reino Unido: Johnson sale de la UCI El primer ministro británico, Boris Johnson, salió este jueves por la tarde de la unidad de cuidados intensivos a la que fue traslado el lunes después de haber sido ingresado en un hospital de Londres el domingo. «El primer ministro ha sido trasladado esta tarde de cuidados intensivos a sala, donde recibirá una estrecha vigilancia durante la fase inicial de su recuperación», reza un comunicado de Downing street, según el cual el premier «está de muy buen humor». Jonhson dio positivo en el test el 27 de marzo, pero tras diez días aislado fue ingresado en el hospital St. Thomas al continuar con síntomas. Aproximadamente 24 horas después fue trasladado a la UCI por un empeoramiento de su condición. Fuentes del Gobierno se apresuraron a explicar que su traslado era una «precaución» en caso de que necesitara en algún momento un ventilador para respirar, algo que no fue necesario. Su condición durante estos tres días ha sido «estable», se ha encontrado «de buen humor» e incluso se sentó en su cama. Un portavoz de Downing street declaró que el premier no había desarrollado neunomía. Desde el lunes, quien ha estado al mando del Gobierno es Dominic Raab, ministro de Exteriores y primer secretario de Estado, a quien Johnson designó desde el principio como su sustituto en caso de que quedara incapacitado temporalmente. Raab hizo este jueves una esperada declaración oficial sobre la extensión del período de confinamiento durante la rueda de prensa diaria sobre la situación, anunciando que las medidas seguirán vigentes al menos hasta que haya pasado el pico del brote. «En esta etapa, el Gobierno continúa recopilando datos para determinar los efectos del confinamiento», aseguró, e insistió en pedirle a la población que permanezca en sus casas. Fue el 23 de marzo cuando se anunció la cuarentena definitiva, con la prohibición de reuniones públicas de más de dos personas, el cierre de tiendas de productos no esenciales, y el permiso de salir de casa solo para salir a comprar comida o medicamentos, hacer ejercicio una vez al día o ir a trabajar si es estrictamente necesario. En ese momento, Johnson dijo que se revisarían las reglas en tres semanas, es decir, el próximo el 13 de abril. No obstante, dado que la propagación del virus no se ha detenido y que no se ha alcanzado aún el pico, el Gobierno ha descartado que las reglas vayan a relajarse. Según Raab, la gente «debe ser consciente» de que el esfuerzo que está haciendo contribuye «a frenar la propagación del virus y la cantidad de muertes, y por eso mantenerlo es crucial». «El número de muertes sigue aumentando, y es demasiado pronto para levantar las medidas. No debemos darle al coronavirus una segunda oportunidad de matar a más personas. Sé que es difícil, pero esto es un esfuerzo colectivo», zanjó. Reino Unido se encuentra actualmente en la segunda de las tres fases del plan del Gobierno para combatir el brote de coronavirus: contención, retraso y mitigación. En esta fase de retraso se mantienen vigentes las medidas de confinamiento para retrasar la propagación, aplanar la curva y evitar así el colapso de los servicios de salud. Hasta este jueves 7.978 personas han fallecido, mientras que 65.077 han dado positivo. Italia: la descentralización complicó las medidas El balance sobre el coronavirus en Italia es trágico por el número de muertos (18.279), pero cabe destacar que el gobierno adoptó con gran rapidez las primeras medidas cuando se inició la epidemia, el 21 de febrero. Se comprendió la gravedad de la situación cuando en el fin de semana, los días 22 y 23 de febrero, los contagiados fueron 160. De inmediato, cuando habían pasado poco más de 24 horas, el gobierno de Giuseppe Conte estableció, en la tarde del sábado 22, una zona roja en la provincia de Lodi (Lombardía), epicentro de la epidemia del coronavirus, aislando a diez pueblos y a sus 50.000 habitantes. Igualmente se cerró otro pueblo en la región del Véneto: Vo? Euganeo (Padua), donde había otro foco de contagios. El gobierno italiano no acertó en sus previsiones. Se creyó que el virus de Wuhan no llegaría a Italia o, en todo caso, sería un problema fácil de resolver. Después al estallar la epidemia, Italia comprobó que apenas contaba con mascarillas y con respiradores para las UCI. Pero pronto el Ejecutivo se hizo con las riendas de la situación, adoptando drásticas medidas, siguiendo siempre los consejos de un comité técnico científico que nombró al comienzo de la epidemia. Una de las dificultades iniciales en la gestión de la crisis fue cierta descoordinación con las regiones. Algunas quisieron ir por su cuenta adoptando medidas propias. La sanidad es una materia transferida a las 20 regiones y se ha demostrado, a lo largo de la emergencia, que esa descentralización ha sido un problema porque retrasó y complicó la adopción de algunas medidas. Francia: 12.000 muertos y Macron cuestionado Francia vive la crisis en un clima de unión nacional relativa, temiendo un balance sanitario, social, económico y político que se agrava día a día. El Gobierno de Emmanuel Macron ha multiplicado sus informaciones y decretos, con un éxito relativo. Según un sondeo del matutino conservador «Le Figaro», el 76% de los franceses piensan que el Gobierno les ha «mentido» sobre el uso de mascarillas con las que evitar la propagación del coronavirus. El ministerio de Sanidad ofrece un balance diario de fallecimientos y evolución de la crisis. Pero esas cifras no siempre convencen a todo el mundo. Y, con frecuencia, solo se conocen las cifras de muertes en los hospitales públicos, echándose en falta, con frecuencia, las cifras de muertes en las residencias públicas y privadas. A primera hora de la noche del Jueves Santo, Jérôme Salomon, director general de Sanidad, hizo un balance muy provisional, con mucha cautela: «Nuestra estrategia comienza a dar frutos, modestos pero reales. El confinamiento debe prolongarse. Es vital seguir por esa vía. El día de hoy, 30.000 personas continúan hospitalizadas, 7.066 en reanimación. Al día de hoy, Francia deplora 12.210 muertes». El 82% de los fallecidos tenían más de 80 años. Las cifras que facilita el ministerio de Economía y Finanzas se agravan cada día. El lunes se temía la peor recesión desde 1945. El jueves se temía una recesión del 6%, con un crecimiento espectacular de la deuda pública, que pudiera ascender con rapidez hasta el 112%, este mismo año, cuando no está claro quién podrá financiar los proyectos de «relanzamiento» económico en los que trabajan los expertos. La oposición de izquierda y derecha critica al Gobierno de Macron, dentro de unos límites verbales de relativa «continencia». Alemania: test masivos y distancia de seguridad La estrategia del Gobierno alemán es considerada como «satisfactoria» o «muy satisfactoria» por el 88% del electorado, según el sondeo Deutschlandtrend. Las restricciones de movilidad y contacto no impiden que la población salga a la calle, siempre que se mantenga la distancia de seguridad. Se han realizado más de un millón de test en hospitales y clínicas, servicios públicos de sanidad y consultas médicas, para su posterior análisis. A finales de abril se estará realizando un millón de test cada semana. Alemania recibe 40 millones de mascarillas en cinco vuelos semanales operados por Lufthansa y ha implementado una red de suministro, a través de su Ministerio de Economía, para garantizar la producción nacional de mil millones de mascarillas para este año. El Ministerio de Exteriores confirma que el número de pacientes de otros países europeos trasladados de urgencia a Alemania asciende a 220 (130 de Francia, 44 de Italia y 46 de Holanda) y que hay disposición para a acoger a 60 más. El gobierno de Angela Merkel ha lanzado un programa para mantener e impulsar la economía por un total de 800.000 millones de euros que obliga a incumplir el mandato constitucional de límite de endeudamiento. La canciller Merkel pidió ayer paciencia a la población para sostener en el tiempo las medidas preventivas, alegando que «en poco tiempo podríamos destruir todo lo que hemos logrado hasta ahora». Aunque progresivamente se irán desmontando, Merkel avisa que «la normalidad total llegará solamente con la vacuna». Rusia: Moscú destaca que actuó «a tiempo» Con 10.131 infectados, 76 fallecidos y 698 recuperados, Rusia es por ahora uno de los países del mundo menos afectados por la pandemia. Empezó a tomar medidas drásticas ya a finales de enero, cuando cerró su frontera con China a raíz del brote de Wuhan. La directora de la Agencia Federal de Medicina y Biología, Verónica Skvortsova, sostiene que la propagación del Covid-19 en Rusia «discurre con arreglo a un escenario favorable (..) gracias a que las autoridades actuaron a tiempo». Skvortsova calcula que Rusia empezará a superar la enfermedad en junio. No obstante, el presidente Vladímir Putin ha ampliado los días no laborables para facilitar el confinamiento general durante todo abril. Más de las dos terceras partes de los entes territoriales rusos observan este autoaislamiento total, lo que ha obligado a intensificar las ayudas y subsidios. «Vamos apoyar a los sectores de la economía afectados por la crisis sanitaria, al mercado laboral y al sistema sanitario», afirmó Putin el miércoles.