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El volantazo de Trump con el coronavirus: de «farsa» a «crisis muy grave»

18-03-2020 - Fuente: abc.es
El volantazo de Trump con el coronavirus: de «farsa» a «crisis muy grave»
A pesar de que durante dos meses Donald Trump restó importancia al avance del coronavirus; auguró que los contagios en Estados Unidos serían mínimos, y hasta llegó a calificar las voces de alarma de la oposición demócrata de «farsa», el lunes el presidente afirmó en la Casa Blanca que él ya sabía que iba a ser una pandemia, y grave. Sin embargo, en sus primeros comentarios públicos sobre la crisis, Trump solía decir que la gripe mata a muchas más personas cada año. Según dijo el presidente el lunes en su rueda de prensa diaria en la Casa Blanca: «Siempre he sabido que esto es real. Esto es una pandemia. Intuí que es una pandemia mucho antes de que se llamara pandemia. Todo lo que tienes que hacer es fijarte en otros países. Creo que ahora está en casi 120 países de todo el mundo. Siempre lo he visto como algo muy serio». El problema es que Trump ha negado en varias ocasiones que se tratara de una pandemia. En una conferencia de prensa en la Casa Blanca el 26 de febrero, el presidente dijo: «Tenemos muy pocos casos. A medida que mejoran, los eliminamos de la lista, de modo que pronto tendremos solo cinco personas. Y podríamos estar con solo una o dos personas en un futuro próximo. Así que estamos teniendo muy buena suerte». En realidad por entonces EE.UU. registraba, entre cuarentena, tratamientos hospitalarios y dados de alta, 59 pacientes diagnosticados con el virus. Según dijo Trump aquel mismo día de febrero, l a gripe, a su entender, era mucho peor. «Me sorprende mucho, y creo que la mayoría de las personas se sorprenderán al saberlo, que la gripe, en nuestro país, mata de 25.000 a 69.000 personas al año. Eso es sorprendente, a mi entender». Tal vez la mayor prueba de que Trump no le daba antes la importancia al coronavirus que ahora, es su agenda. El presidente viajó a India el 24 y 25 de febrero, cuando China ya tomaba medidas de excepción para contener los contagios por Asia. Después de la rueda de prensa en la que habló de la gripe, el presidente dio un discurso en la conferencia conservadora de Washington Cpac, en la que hubo varios contagiados. (En ella estuvo el líder de Vox, Santiago Abascal). El fin de semana posterior, Trump se desplazó a su residencia de Florida y recibió al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y a una delegación entre la que había al menos un contagiado. Durante la cena en Mar-a-Lago, dijo a la prensa, que preguntó si estaba preocupado por el coronavirus: «No estoy preocupado, para nada, hemos hecho un trabajo excelente». Esa ha sido una constante del presidente, que ha afirmado repetidamente que era optimista sobre los contagios en EE.UU., que la gripe era peor y que su Gobierno ha hecho un gran trabajo. De hecho, hasta finales del mes pasado, el presidente mantuvo sus multitudinarios mítines de campaña para las elecciones de noviembre. En uno de ellos el 28 de febrero en Carolina del Sur, dijo: «Los demócratas están politizando el coronavirus». «Es su nueva farsa», añadió. Bien es cierto que lo que ha dicho el presidente no se ha correspondido con las acciones de su Gobierno. Por un lado, cerró las entradas a todos los viajeros de China el 31 de enero. Ya en marzo clausuró las fronteras a Europa antes de que Europa cerrara las suyas propias. Desde un primer momento la Casa Blanca pidió 8.000 millones de dólares al Capitolio para dotar de recursos a los servicios de emergencia. Su Administración trabaja en un paquete de estímulo de 850.000 millones de dólares. Y desde que se dirigiera a la nación en un solemne discurso desde el Despacho Oval el 11 de marzo ha dado ruedas de prensa todos y cada uno de los días, sin abandonar la Casa Blanca. Por esas medidas, Trump dijo el lunes: «Siempre he creído que esto es algo muy grave. No hay diferencias ahora con respecto a los días anteriores. Siento que el tono es similar, pero algunas personas creen que no lo es».