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El Parlamento británico rechaza convocar elecciones el 12 de diciembre, como pedía Boris Johnson

28-10-2019 - Fuente: abc.es
El Parlamento británico rechaza convocar elecciones el 12 de diciembre, como pedía Boris Johnson
El primer ministro británico Boris Johnson sufrió un nuevo revés este lunes en el Parlamento, al ser rechazada su propuesta de adelantar las elecciones al 12 de diciembre. El «premier» necesitaba el apoyo de dos tercios de la Cámara (434 votos) y era previsible que no lo consiguiera debido a la negativa de la oposición, sobre todo del partido laborista en bloque (aunque una de sus diputadas apoyó la propuesta). Los parlamentarios respaldaron la moción por 299 votos contra 70, dejando al líder conservador 135 votos por debajo de los necesarios. Inmediatamente después Johnson acusó a la cámara de «tener al pueblo británico como rehén» y amenazó con que no permitirá que continúe la «parálisis» con respecto al Brexit y a las elecciones. A cambio del adelanto electoral, Johnson se comprometía a volver a llevar ante el Parlamento el acuerdo de salida de la UE alcanzado in extremis hace unos días con Bruselas para que los parlamentarios pudieran debatirlo con suficiente tiempo, y no en sólo tres días como pretendía hacerlo la semana pasada, lo cual fue también rechazado por la mayoría. Según declararon a la prensa fuentes de Downing Street, anoche se presentó una moción de una cláusula para enmendar la Ley de Parlamentos de Término Fijo para poder convocar elecciones generales el 12 de diciembre. Con este nuevo as bajo la manga, el primer ministro pretende contar con el apoyo del Partido Nacional Escocés (SNP) y con los Liberal demócratas, que han propuesto, a su vez, que las generales se celebren el 9 de diciembre. Para ganar esta propuesta, que previsiblemente será votada hoy, solo es necesario que obtenga una mayoría simple, con lo cual tiene más posibilidades. Según las mismas fuentes, el Gobierno no regresará al Parlamento el proyecto de ley para la retirada de la UE, conocido como WAB por sus siglas en inglés. Tercer intento Esta es la tercera vez que Johnson intenta un adelanto electoral, tras dos intentos el pasado septiembre que tampoco salieron adelante. El adelanto de las elecciones antes de Navidad es una propuesta inteligente del primer ministro, que sabe que la intención de voto en las encuestas le es favorable y que, pese a no poder cumplir su promesa de sacar al Reino Unido de la Unión Europea el próximo 31 de octubre, se exculpará diciendo que ha sido por culpa de los parlamentarios. Sin embargo, no las tiene todas consigo y también corre el riesgo de que la oposición pueda formar gobierno. De ahí que su meta fuera llevar a las elecciones con el acuerdo previamente aprobado. Jeremy Corbyn, líder de la oposición Laborista, justificó su negativa a apoyar la propuesta diciendo que «las elecciones del 12 de diciembre son menos de quince días antes de Navidad, nueve días antes del día más corto del año» y que la cámara debería considerar que «en algunas partes de este país estará oscuro antes de las cuatro de la tarde y muchos estudiantes (universitarios con derecho a voto) habrán terminado el curso y se habrán ido a casa para Navidad, corriendo el riesgo de ser privados de su derecho (a votar)». El 9 de diciembre los estudiantes aún no habrán vuelto a casa, lo cual hace que la diferencia de tres días sea relevante. Por su parte, una de las diputadas del SNP resumió lo que muchos piensan que es la causa del estancamiento: que la Cámara no confía en el primer ministro. En declaraciones a Channel 4 News, aseguró que quiere elecciones antes del día 12. «No confío en Boris Johnson», aseguró y añadió que «no bailarán» al ritmo del «premier». La decisión de la Cámara de los comunes se produjo solo horas después de que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunciase la decisión de la UE de conceder al Reino Unido una tercera prórroga del Brexit de un máximo de tres meses, hasta el 31 de enero de 2020. Y aunque el «premier» preferiría, según sus propias palabras, «estar muerto en una zanja» que retrasar la salida de la Unión Europea más allá del 31 de octubre, fecha que prometió muchas veces, en una carta enviada a Tusk confirmó que acepta la prórroga ya que debido a la ley Benn «no tenía otra opción» pero insta a la UE a descartar cualquier otra extensión del plazo.