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El Gobierno de Unidad auspiciado por la ONU llega a Libia en medio de amenazas de «un baño de sangre»

01-01-1970 - Fuente: abc.es
El Gobierno de Unidad auspiciado por la ONU llega a Libia en medio de amenazas de «un baño de sangre»
El Gobierno de Unidad Nacional Libio, auspiciado por las Naciones Unidas, logró instalarse ayer en Trípoli, desde donde planea comenzar sus operaciones como «único gobierno legítimo» en Libia, pese a las amenazas de que sus acciones, sin una previa aprobación del Parlamento de Tobruk o del Congreso General Nacional (GNA) «causarán un baño de sangre». Nuri Abu Sahmain, presidente del gobierno islamista en Trípoli (GNA) -que declaró el Estado de Emergencia- publicó anoche un comunicado condenado la llegada del Gabinete Presidencial del Gobierno de Unidad Nacional libio a Trípoli, catalogándolo de «un golpe de Estado» con apoyo internacional. La semana pasada, el Gobierno de Unidad Nacional Libio o Gobierno de Reconciliación Nacional (GNA, en inglés) se saltó el reconocimiento oficial del Parlamento en Tobruk y se erigió como «único Gobierno y autoridad legítimos en el país». Pese a que el frágil Acuerdo de Político Libio (LPA) firmado a finales de 2015 pedía el voto del Parlamento de Tobruk antes de establecer el nuevo Gobierno, los sucesivos retrasos tanto por falta de quórum como las denuncias de violencia y amenazas contra los partidarios del GNA para impedir que dieran su voto afirmativo han provocado que el Gabinete Presidencial del GNA tomara en solitario esta decisión, con ánimo de acelerar el proceso. Un paso adelante celebrado por embajadores de países como EEUU, Italia, Reino Unido o incluso España. En los últimos días, el Consejo Presidencial liderado por Fayez Al Serraj había quedado atrapado en Túnez, mientras los aeropuertos de Trípoli o Mitiga se cerraban alternativamente por los Gobiernos locales para impedir la llegada del GNA al país por vía aérea. Sin embargo, según informó el portavoz de la marina Ayub Gassem a la televisión local, el pasado miércoles enviaron dos lanchas rápidas a Túnez, donde recogieron a los políticos del GNA y los desembarcaron en una base naval adyacente al puerto de Trípoli. El GNA ha establecido allí su base de operaciones provisional, ante las amenazas de miembros del islamista GNC. Recién instalado, Serraj hizo un llamamiento a «la unificación de los esfuerzos libios para contrarrestar a Daesh», citado por la prensa local. Tras la llegada del Gabinete Presidencial a Trípoli, el primer ministro del GNC, Khalifa Ghwell, presentó al GNA un ultimátum en rueda de prensa, instando a que se entregaran o salieran del país. Tras estas declaraciones y ante la negativa del que debería ser el Gobierno de Reconciliación Nacional de salir de su fuerte, el discurso anti GNA se agrió entre los políticos de la ciudad. Sadiq al-Ghariani, el muftí de Libia, demandó al gabinete presidencial que abandonara el país para «no inflamar tensiones», así como para evitar «un baño de sangre», ya que, vaticinó, los libios «irán a la yihad contra este Gobierno extranjero». En cambio, el enviado especial de las Naciones Unidas para Libia, Martin Kobler, catalogó la llegada del GNA a un en principio hostil Trípoli como «un acto de coraje», mientras censuró los retrasos del Parlamento de Tobruk para dar su apoyo político al GNA, como se habían comprometido en las negociaciones del pasado enero. «Lo que suceda en estas 24 horas será crucial para el futuro de Libia», afirmó Kobler. Si el GNC cede y pliega su gobierno frente al GNA, será una paso adelante para rescatar libia y expulsar al grupo terrorista Daesh mediante «un esfuerzo unificado», según el diplomático. Cuatro gobiernos en Libia Con la llegada a Trípoli del GNA, auspiciado por la ONU y con reconocimiento internacional, son cuatro gobiernos de facto los que dividen Libia. El GNA, los islamistas en Trípoli, el Parlamento en Tobruk y el Daesh, que se hace fuerte en Sirte y más de doscientos kilómetros de costa. Se desconoce todavía los nombres de todos los miembros del nuevo gabinete de Serraj, que ya había comenzado sus operaciones y recibido varias visitas de apoyo. El portavoz del Comandante de los Guardias de Seguridad Petroleros, Ali Al Hassi, dio la bienvenida al GNA y prometió una estrecha colaboración para relanzar la industria petrolera libia, que ha sufrido duros ataques organizados de Daesh. «Colaboraremos con este Gobierno nacional legítimo y reconocido internacionalmente para detener la expansión de organizaciones terroristas como Daesh y su amenaza a los recursos Libios», señaló al Lybia Herald. El portavoz del Estado Islámico en Libia, Al Qathani, anunció en la revista propagandística del grupo, «Dabiq», la intención del Daesh inutilizar la industria petrolera libia y generar un colapso económico no sólo en Libia, sino también en Europa: «Es importante darse cuenta de que los infieles occidentales se preocupan por los recursos libios debido a su alianza con Libia desde hace años, especialmente por el petróleo y el gas. El control del Estado Islámico de esta región llevará al desmoronamiento económico, especialmente para Italia y el resto de estados europeos». La pérdida de su principal fuente de ingresos desestabilizará al Gobierno resultante de los esfuerzos de mediación de la ONU y dificultará la salida hacia adelante del Estado libio.