Infortelecom


El dictador bielorruso se jacta de no haber tomado medidas contra la pandemia

21-06-2020 - Fuente: abc.es
El dictador bielorruso se jacta de no haber tomado medidas contra la pandemia
El presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, el último dictador de Europa según le definen en Occidente, tiene sumido el país en una ola de protestas, que reprime sin contemplaciones, se prepara para su enésima reelección en los comicios del 9 de agosto, metiendo en la cárcel a su principal adversario, y se jacta de no haber adoptado ninguna restricción en la lucha contra la COVID-19, gracias a lo cual, asegura, ha conseguido evitar que su país deje de existir. Citado por la agencia Belta, Lukashenko dijo el viernes durante un acto oficial que «Bielorrusia habría dejado de existir si hubiéramos impuesto una cuarentena contra el coronavirus». A su juicio, «ha sido correcta nuestra decisión de no detener el funcionamiento de las empresas». El líder bielorruso aseguró que se ha logrado «preservar la independencia y la soberanía de nuestro país». Bielorrusia, cuyas fronteras han estado abiertas en medio de la epidemia y en donde no se ha adoptado ningún tipo de restricción, contabiliza ya más de 58.000 contagios y casi 340 fallecimientos. Lukashenko afirmó que «en lugar de soberanía, a los bielorrusos nos hubieran impuesto el dólar o el rublo», en referencia a las monedas nacionales de Estados Unidos y Rusia. Mientras tanto, las protestas callejeras en distintas ciudades de Bielorrusia no cesan. Discurren en medio de violentos enfrentamientos con la Policía y numerosos arrestos. Ayer fueron más de un centenar los manifestantes detenidos en todo el país. Los participantes en las movilizaciones forman cadenas humanas de la «solidaridad» en apoyo de todos los activistas y políticos encarcelados en los últimos días. Uno de los puestos a disposición judicial es Víctor Babariko, el principal adversario de Lukashenko en las elecciones presidenciales del 9 de agosto. Se le acusa de blanqueo de dinero, fraude fiscal y de sacar ilegalmente del país unos 400 millones de euros mientras fue director del banco Belgazprombank, puesto que dejó el mes pasado para concurrir a los comicios. Babariko sostiene que la sociedad bielorrusa está «harta» del actual presidente y le reprocha, entre otras muchas cosas, su «pésima» gestión de la pandemia. Una de las propuestas del programa electoral de Babariko es celebrar un referéndum para recuperar la Constitución de 1994, que limitaba el número de mandatos presidenciales, cláusula que Lukashenko eliminó para perpetuarse en el poder. Y es que el máximo dirigente bielorruso ve a Moscú detrás de los actuales «intentos de desestabilización» y a Babariko como un «ladronzuelo estafador» utilizado por Rusia. El Banco Nacional de Bielorrusia ha intervenido el Belgazprombank, medida que los accionistas rusos que poseen el 49% de los títulos, Gazprom Bank y PAO Gazprom, han denunciado como una violación de sus derechos. Lukashenko ha advertido que no permitirá que el gigante energético ruso Gazprom organice en Bielorrusia una revuelta como la ocurrida en el Maidán de Kiev en 2014. El pasado viernes, el presidente bielorruso aseguró haber «desarticulado» esa «revolución» tras la detención de Babariko. «Les hemos quitado la careta no solo a las marionetas que tenemos aquí, sino también a quienes las manejan desde fuera de Bielorrusia», aseguró. Según sus palabras, «no hay que convertir en héroes a esos ladronzuelos, banqueros aburguesados y demás estafadores», en alusión directa a Babariko. Pero su actitud ha provocado duras críticas, no sólo desde Rusia, sino también desde la Unión Europea.