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EE.UU., entre el escepticismo político y el apoyo popular con el acuerdo de Trump con Kim Jong-un

12-06-2018 - Fuente: abc.es
EE.UU., entre el escepticismo político y el apoyo popular con el acuerdo de Trump con Kim Jong-un
Donald Trump llegó a la Casa Blanca en 2016 porque encontró el mensaje y el tono que buena parte de EE.UU. quería oír. En la complicada relación con Corea del Norte, rematada con la cumbre de esta semana con Kim Jong-un en Singapur, podría haber vuelto a acertar. Las encuestas muestran que la poco convencional estrategia diplomática de Donald Trump sobre la tensión nuclear de Pyongyang -amenazas e insultos primero, encuentro en persona después- tiene apoyo popular en EE.UU. Una encuesta de la Universidad de Maryland, realizada antes de la cumbre, muestra que el 58% de los estadounidenses consideran que el encuentro significará progresos en las relaciones entre ambos países. Incluso el 22% considera que avanzará en la desnuclearización de la Península de Corea. Además, el 34% asegura que la voluntad de Trump de reunirse con Kim ha mejorado la percepción que tiene del presidente de EE.UU. (solo el 14% dice que la empeora, mientras que el 47% asegura que no cambia). Otra encuesta, esta vez elaborada por el Charles Koch Institute, apunta a que el 70% de los estadounidenses veían con buenos ojos que los dos líderes celebraran la cumbre, mientras que el 62% considera que los esfuerzos diplomáticos deben continuar incluso aunque Corea del Norte no elimine su programa nuclear. Los números son positivos para Trump y, a la espera del rumbo -imprevisible, sin duda- que tomen las negociaciones con Pyongyang, podrían servir de trampolín para el presidente en las e lecciones legislativas de este otoño, en las que los republicanos se juegan sus mayorías en ambas cámaras del Congreso. La cumbre y las próximas negociaciones, si acaban en buen puerto, darán una pátina de líder internacional indiscutible para Trump. La clase política, sin embargo, observa el encuentro entre la cautela y el escepticismo. La mayoría de los líderes republicanos han saludado el atrevimiento diplomático de Trump, pero sin perder de vista la poca fiabilidad de quien estaba al otro lado de la mesa de negociación. «Es un primer paso histórico», aseguró el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, pero advirtió que si Pyongyang no demuestra su capacidad de ir adelante en la desnuclearización «nosotros y nuestros aliados debemos estar preparados para restaurar la política de máxima presión». El otro gran líder republicano en el Congreso, Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, aseguró que «hoy hay esperanza en que el presidente nos ha puesto en el camino de una paz duradera», pero que no hay que olvidar que «estamos ante un régimen brutal con una larga historia de engaños». Otros pesos pesados republicanos fueron menos condescendientes. El senador Marco Rubio insisto en que hay que ser «escéptico» ante cualquier acuerdo con Corea del Norte, mientras que su colega Bob Corker admitió que «es difícil determinar cuál es la naturaleza exacta de lo ocurrido», ante la vaguedad de las conversaciones entre Trump y Kim. Desde el bando demócrata, se saludó que Trump haya cambiado los exabruptos por Twitter por conversaciones, pero se observó la cumbre con mucha dudas: «Necesitamos ver acciones, no solo posados ante las cámaras», aseguró el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, que criticó la «falta de detalles» y los «compromisos vagos» en el cierre de la cumbre. Más crítica fue su compañera en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Aunque aseguró que respeta cualquier esfuerzo diplomático, cree que Trump ha cedido demasiado. «En sus prisas por alcanzar un acuerdo, el presidente Trump ha puesto a Corea del Norte a la altura de EE.UU. mientras se preserva el statu quo del régimen», criticó.