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Colombia da un cambio a su Congreso y dibuja el futuro de las presidenciales

12-03-2018 - Fuente: abc.es
Colombia da un cambio a su Congreso y dibuja el futuro de las presidenciales
Con el escrutinio de votos prácticamente finalizado, la noticia principal no provenía de la nueva conformación del Congreso colombiano, sino el nuevo panorama electoral que se presenta ahora que ya hay una perspectiva más despejada de cómo se puede plantear la primera vuelta presidencial del próximo 27 de mayo. Titulares no faltaron. Iván Duque, gran ganador de la consulta de la coalición de derecha con 4.025.902 de los 5.944.604 votos depositados, nombró a Marta Lucía Ramírez como su fórmula vicepresidencial, cargo que ella asume tras recibir 1.534.868 votos. De esta forma, la tarea que tienen entre manos es lograr nuevas alianzas que les permitan ganar la presidencia en la primera vuelta, como dijeron que será su nueva meta. Con esta fórmula ganó igualmente el expresidente y hoy senador más votado, Álvaro Uribe Vélez. Por su parte, Sergio Fajardo, candidato independiente, de centro y apoyado por la Coalición Colombia (Partido Verde, que obtuvo 18 escaños, y Polo Democrático, con 6 escaños) anunció que abre las puertas a una alianza con el candidato presidencial del Partido Liberal, Humberto de la Calle, quien fue cabeza de las negociaciones del Acuerdo de paz con las Farc y hoy está entre los candidatos presidenciales menos fuertes. Con todo, cuenta con buen respaldo en el nuevo Congreso gracias a que el liberalismo se ubicó como el segundo más votado en la jornada, lo que se traduce en 49 escaños. Aunque la intención de Gustavo Petro, claro triunfador de la consulta de la izquierda (obtuvo 2.842.539 votos), es formar otra gran coalición de centro izquierda para enfrentar a la de derechas, Fajardo cerró esa posibilidad con una sentencia clara: «No estamos con la polarización», en línea con su discurso de unidad que varios sectores han criticado como blando y por el que le adjudican estar perdiendo terreno en las presidenciales, cayendo al tercer lugar en las encuestas. Cabe recordar que ya Humberto de la Calle había descartado cualquier alianza con Petro y los partidos minoritarios de izquierda, lo que hace menos probable esta coalición para la primera vuelta presidencial. Pero más allá del portazo recibido, Petro quedó satisfecho, pues se confirmó como otro de los grandes ganadores del día. Además, la consulta de la izquierda recibió 3.356.595 votos, una cifra que aunque sea insuficiente para pasar a la segunda vuelta presidencial resulta significativa para la izquierda colombiana, tradicionalmente fragmentada. Ese potencial electorado lo obliga a buscar alianzas que se traduzcan en votos para la primera vuelta, cosa que le costará tras las decisiones de Fajardo y De la Calle. Ese trago amargo lo pasó con otro logro del día: su Coalición Lista de la Decencia, que recoge minorías de izquierda y movimientos alternativos, logró pasar el umbral y obtener seis escaños, ganando espacio cuando se daba por hecho que no lograría el umbral mínimo. La hora del ajedrez Las consultas movieron no solo el ajedrez político sino a 9.315.217 colombianos, convirtiéndose en un éxito. Seguramente allí radica el motivo del aumento en la votación para el Congreso: la abstención pasó del 56% al 53% para el Senado (2.901.939 votos más), y del 56% al 52,4% para la Cámara (3.040.996 votas adicionales). El total de votos válidos, con el 98,6% escrutado, era de 15.255.102, a los que se suma 833.845 en blanco, lo que contradice las proyecciones que le daban al voto en blanco un número mayor. Así, perdieron las cábalas y encuestas pues tanto el abstencionismo como el voto en blanco fueron menores. Aunque entraron nuevas fuerzas al Congreso, lo que supone una renovación parcial y cierta evolución en el mapa político nacional, los cambios no fueron drásticos. Los cinco partidos más votados fueron, en su orden: Centro Democrático (51 escaños), Partido Liberal (49 escaños), Cambio Radical (46 escaños), Partido de la U, principal perdedor (39 escaños, perdió 7 en el Senado), y Partido Conservador (36 escaños). Las fuerzas independientes o partidos menores crecieron o se mantuvieron: la Alianza Verde aumentó a 18 escaños, el Polo Democrático Alternativo logró pasar el temido umbral y obtener 6, y el nuevo partido petrista o «de la decencia» fue la gran sorpresa del día al lograr no solo superar el umbral sino quedarse con otros 6, cifra igual a la de su opositor dentro de la izquierda, el Polo Democrático. Todos estos resultados pronostican un Congreso mayoritariamente de centro derecha, al sumar a Centro Democrático, Cambio Radical, Partido Conservador, partido Mira y Opción Ciudadana, para un total de 138 escaños. En el centro y centro izquierda quedan como potenciales aliados el Partido Liberal y la Alianza por Colombia (Verdes, Polo Democrático), que sumados tienen 73 escaños, a los que se agregarían algunos del Partido de la U, que se calcula que repartirá sus intereses entre Cambio Radical, del candidato presidencial Germán Vargas Lleras, y este grupo de centro izquierda. Por su parte la izquierda, si se suman alegremente las escaños de las Farc con las de los decentes, no alcanzan a 20. La jornada Colombia es un país madrugador. Y ayer no fue la excepción. A las ocho de la mañana abrieron sus puertas los 11.229 puntos de votación en todo el país, con un total de 103.345 mesas habilitadas, a la fecha la mayor cantidad en la historia electoral colombiana. A esa hora ya había votantes haciendo fila para entrar y cumplir con su obligación ciudadana, aunque en el país el voto no es obligatorio. La jornada electoral marcó varios hitos: fue la primera vez en más de 55 años en que la guerrilla de las Farc no amenazó o interrumpió el proceso electoral. Por el contrario, sus 8.572 desmovilizados pudieron elegir, la mayoría de ellos votando por primera vez con cédula nueva en mano. Por su parte ?Iván Márquez?, uno de los líderes del nuevo partido de la Farc y cabeza de lista para el Senado, en 30 años no había entrado a un puesto electoral de forma tan pacífica como lo hizo en esta oportunidad. En otro hecho sin precedentes, la jornada avanzó sin contratiempos de orden público para quedar como las primeras elecciones en más de 60 años sin violencia ni agresiones. Es la primera vez en décadas en que no fue asesinado ningún candidato. Lo que sí generó problemas a medio día y pate de la tarde fue que en algunas mesas de Medellín, Cali, Bucaramanga y Bogotá se acabaron las tarjetas para votar las consultas, especialmente la de la derecha, lo que generó protestas. Aunque la Registraduría Nacional trató de resolver el impasse y al final del día los votantes pudieron marcar a su candidato de coalición preferido, la verdad es que el hecho deja un gran cuestionamiento sobre las autoridades electorales y al gobierno por esta falla logística y la tensión que generó. Lo realmente engorroso del día fue el tarjetón electoral, un verdadero desafío para los electores pues se presentaron 2.737 candidatos para ocupar los 280 escaños que tendrá el Congreso el próximo 20 de julio. El aumento en 12 escaños resulta de los 10 que recibirá la Farc, como parte de los Acuerdos de La Habana, y dos más destinados, por primera vez en la historia, al candidato presidencial que en la segunda vuelta pierda: uno en el Senado, para el candidato, y otro en la Cámara de Representantes para su fórmula vicepresidencial. Se confirma así una tímida renovación del Congreso, que hoy solo cuenta con un 19% de favorabilidad, además de ser ampliamente rechazado y cuestionado por corrupto y refractario a una verdadera renovación de sus cuadros. Con este panorama, la campaña presidencial prende motores esta semana, crucial para definir alianzas y mejores estrategias de cara al 27 de mayo, fecha para la primera vuelta.