Infortelecom


Azovstal, la resistencia que no termina

20-05-2022 - Fuente: abc.es
Azovstal, la resistencia que no termina
Su imagen es reconocible. Sviatoslav Palamar, el número dos de la resistencia de Azovstal. El subcomandante sigue allí, en la resistencia de la resistencia, los últimos de los últimos, después de que el pasado 18 de mayo Rusia desalojara a 264 combatientes de la acería y apenas nada se supiera del destino de los 700 restantes. Serio, con barba y hablando a cámara, un vídeo da fe de que sigue en la planta. El capitán Palamar ha desmentido que haya abandonado el territorio de la acería Azovstal, y niega haberse rendido ante los rusos. En dicha planta metalúrgica resistían cientos de ucranianos, el último reducto de defensa en Mariúpol. Pese a que fue desalojada hace unos días, ahora ha transcendido que aún queda gente, entre ellos, Palamar. En el vídeo, explica que él y sus comandantes están todavía «en el territorio de la planta» y que hay «una operación» cuyos detalles no quiere compartir. «Agradezco a todo el mundo y a Ucrania el apoyo», dice. En una entrevista con ABC la semana pasada, Palamar defendía la importancia de resistir frente a los rusos, pero reconocía la necesidad de que las autoridades del país intervinieran para no tener que lamentar más muertes. En la acería, según contaba él mismo, había entonces 600 combatientes con heridas graves. La situación era dramática y los rusos no pensaban retroceder, pero rendirse no era una opción. <script async src="https://telegram.org/js/telegram-widget.js?19" data-telegram-post="polkazov/4487" data-width="100%"></script> Palamar no es el único que queda en la planta. El teniente coronel Denis Prokopenko, líder del Regimiento Azov en la defensa de Mariúpol, también se mantiene sobre el terreno. En otro vídeo distribuido esta misma mañana explica que los heridos graves evacuados ya han sido entregados al territorio controlado por Ucrania, por lo que ya no estarían bajo control ruso y serían los primeros combatientes de Azovstal que estarían a salvo. Prokopenko se refiere también a los héroes muertos y a la posibilidad de que en un «futuro cercano» sus familias puedan recuperar y enterrar los cuerpos de los soldados.   Se desconoce cuánta gente ha estado en la acería, y tampoco se sabe cuántos quedan y si hay civiles.
Leer la noticia completa: Azovstal, la resistencia que no termina