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Noticias Internacional

20-09-2020 | Fuente: abc.es
Italia vota hoy reducir drásticamente el número de parlamentarios
Con la incógnita de la afluencia por el coronavirus, los italianos están llamados a las urnas este domingo y el lunes para dos votaciones muy importantes. Mediante referéndum se decidirá una reforma constitucional para recortar en más de un tercio el Parlamento. Además, los ciudadanos de siete regiones de un total de veinte eligen a sus respectivos gobiernos, cuyo resultado tendrá una lectura nacional. Sobre el referéndum para el recorte de los parlamentarios hay abierto un profundo e intenso debate en Italia. La reforma constitucional, que entraría en vigor al final de esta legislatura en el 2023, prevé un recorte del 36 por ciento de parlamentarios, desde 945 a 600. La Cámara de Diputados se reduciría de 630 a 400 escaños, y el Senado tendría 200 en lugar de los 315 actuales. Teniendo en cuenta que en la política italiana entra en juego un sinfín de matices, esta consulta más que un sencillo referéndum para votar sí o no, parece un rompecabezas, porque entra el juego el populismo y las luchas entre los partidos. En menos de un año, todo ha cambiado. En un pleno de la Cámara de diputados del 8 de octubre del año pasado, se aprobó definitivamente la ley constitucional sobre el corte de parlamentarios: hubo 553 votos a favor, solo 14 en contra y 2 abstenciones. Todos parecían felices y contentos. Ningún partido político se atrevió a decir que no, porque era muy fuerte la corriente en la opinión pública contra la clase política, calificada como una «casta». Difícilmente se podía entender que en época de crisis económica, un parlamentario italian o cobre 18.435 euros mensuales (10.435 de salario, más otros 8.400 euros por diversos conceptos), la remuneración más alta de un parlamentario en Europa. División Tras aprobarse la reforma en el Parlamento, en menos de un año ya nada es igual. El debate y lucha política ha dividido incluso a destacados miembros del mismo partido o coalición. El Partido Democrático (PD), que votó en contra de la reforma, ahora al formar parte de la coalición de Gobierno con el Movimiento 5 Estrellas, se ve obligado a votar sí porque los «grillini» lo impusieron como condición al PD para que pudiera nacer hace un año el Gobierno de Giuseppe Conte. Pero mientras el líder del PD, Nicola Zongaretti, ha pedido un voto afirmativo, para no desestabilizar la coalición de Gobierno, muchos miembros destacados del PD votarán «no», como es el caso de un barón del partido y fundador del Olivo, Romano Prodi, exprimer ministro y expresidente de la Comisión Europea: «Un voto negativo es más útil -ha escrito Prodi- para no pensar que la disminución del número de parlamentarios constituye una reforma tan importante que las demás no tienen que realizarse». En cambio, el también exprimer ministro y miembro del PD, Enrico Letta, votará sí: «Durante decenios solamente han trabajado dos terceras partes de los parlamentarios. Desde que el número de parlamentarios fue fijado en la Constitución, nacieron el Parlamento Europeo y las asambleas regionales. Todos con poderes legislativos. De ahí la consecuencia natural de una reducción de parlamentarios nacionales». En la derecha, Silvio Berlusconi es partidario del no, mientras el líder de la Liga, Matteo Salvini, y Georgia Meloni, de Fratelli d?Italia, se han pronunciado por el sí, pero el fondo se alegrarían de que triunfara el no porque sería un varapalo para el Movimiento 5 Estrellas, hoy en fuerte crisis interna, y para el gobierno Conte. Las encuestas indican que ganará el sí, pero el recorte de parlamentarios en un símbolo de cierto populismo y del antiparlamentarismo que promueve sobre todo el M5E. Su fundador, el cómico Beppe Grillo, ha llegado a hacer en estos días un homenaje a las dictaduras, porque «funcionan mejor que las democracias». Elecciones regionales Si el voto del referéndum puede ser decisivo para el Movimiento 5 estrellas, las elecciones regionales se ven como un test con valor nacional. Siete millones y medio de personas están llamados a las urnas en Toscana, Apulia, Véneto, Liguria, Campania, Las Marcas y Valle d?Aosta. La madre de todas las batallas está en Toscana, la región roja por excelencia gobernada desde hace 70 años por la izquierda. Aquí se juegan en buena parte su futuro político Matteo Salvini y el líder del Partido Democrático, Nicola Zingaretti. Para el PD, una eventual derrota sería dramática, y quizás con repercusiones para el Gobierno del país. Tendría un valor político y simbólico enorme.
20-09-2020 | Fuente: abc.es
Tres décadas después de la reunificación alemana, persiste el déficit democrático en los estados orientales
«Claro que se cometieron errores», reconoce hoy Wolfgang Schäuble, que como ministro de Interior de Helmut Kohl redactó y rubricó con su firma el Tratado de Reunificación que dio lugar a la Alemania que hoy conocemos. «No estábamos preparados. No podíamos estarlo. Solo unos días antes de la caída del Muro hubiera sido un escándalo, un conflicto internacional, que la República Federal tuviese planes de reunificación», recuerda los sucesos de hace 30 años, «pero, como dijo Bismarck, la política cambia de un momento a otro. Kohl actuó instintivamente y correctamente, actuó con cuidado en Europa y dio mucha esperanza a la gente aquí». «Hoy se podría decir que les dio demasiadas esperanzas», bromeaba Schäuble el pasado viernes, durante la fiesta de su 78º cumpleaños. Tres décadas después de aquella redención histórica de Alemania y como presidente, ahora, del Bundestag, ha vuelto a ver ondear banderas con la cruz gamada en la escalinata de la fachada del Reichstag, durante una manifestación contra las restricciones de la pandemia, este mismo mes. «Despreciable. No vamos a permitir algo así», sentencia. No es capaz de identificar un error concreto que haya conducido a semejante «vergüenza», pero reconoce que en la reaparición de formaciones de extrema derecha, que tienen sus fuertes en los Bundesländer orientales, subyacen asuntos políticos y sociales no resueltos en la Alemania reunificada, en su papel en Europa y en el mundo, «que han de aclararse cuanto antes». «El bienestar económico, claro, pero la segunda mayor diferencia que yo veo entre la sociedad de 1990 y la de ahora tiene que ver con la política». «Nos movilizamos entonces contra el sistema comunista y por la libertad, en dirección a la democracia, mientras que ahora quienes se manifiestan contra el sistema democrático lo hacen desde posiciones de extrema derecha». Así ve el principal cambio de los Bundesländer orientales alemanes, los que pertenecieron a la RDA, el profesor Matthias Kluge, que creció en Crimmitschau, Sajonia, y fue uno de los fundadores en Königswalde de Nuevo Forum, la plataforma ciudadana de resistencia pacífica que organizó las manifestaciones populares, el movimiento que terminó derribando el Muro de Berlín. Apenas reconoce el país en el que creció, en el que el PIB per cápita era el 37% del de la Alemania occidental. Hoy es del 79,1%. «No obstante, la brecha sigue siendo notable en densidad de población y en la ausencia de grandes empresas», señala el comisario para los Nuevos Länder, Marco Wanderwitz, que apunta como principal diferencia el «déficit democrático» que observa en el este. «La tasa de aprobación del sistema democrático y de sus instituciones, que en los estados del oeste se ubica en el 91%, en el este toca techo es el 78%», justifica. Si en la Alemania del oeste el 40% se declara satisfecho con la democracia, en el este el porcentaje es solo el 22%. El 91% de los alemanes occidentales piensa que la democracia es el mejor de los sistemas políticos, pero solo apenas un 78% de los orientales suscribe esa premisa. Las actitudes hostiles hacia los extranjeros son abiertamente declaradas por más de un 20% de la población oriental y el antieuropeismo se eleva por encima del 30%. Equiparación económica «La experiencia democrática lleva su tiempo, la construcción de una sociedad civil sólida cuesta décadas», trata de explicar Wolfgang Thierse, que considera zanjada la equiparación económica, «el este tenía mayores expectativas y ha tenido menos tiempo, los occidentales tienen más cayo democrático, por así decirlo, y en el este se percibe una pérdida cultural, de identidad, si lo prefiere, que a falta de otro área de expresión le está pasando la factura al sistema político». Thierse fue elegido en las primeras elecciones democráticas de la RDA y pocos meses después pasó a formar parte del Bundestag, que presidiría años más tarde. Cree que hubieran sido necesarias iniciativas de educación política democrática que ocupasen un vacío en el que se ha enseñoreando el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). «La reunificación no es solamente un proceso económico y social, como se ha visto a menudo, sino también un proceso político y cultural», subraya, pero recuerda que AfD está también presente, aunque con menos fuerza, en todos los parlamentos regionales occidentales. «Abordar esto como un problema del este es un error, todos nosotros tenemos un problema, lo que ocurre es que allí donde la incertidumbre y la inseguridad son mayores, se manifiesta con más fuerza, esos ciudadanos son más fácilmente presas del populismo y luchar contra eso es una tarea pendiente, no solo para Alemania, sino para muchas otras democracias occidentales». Steffen Mau, sociólogo y profesor de la Universidad Humboldt de Berlín, es considerado uno de los mejores conocedores de la mentalidad de Alemania del Este. «En su mayoría están satisfechos», dice, «al fin y al cabo, ellos conocían mejor que nadie la vida en la RDA». Mau ha constatado, sin embargo, que la mayoría de los alemanes orientales son más estatistas y menos liberales que los occidentales. «También son menos solidarios, con tendencia más pronunciada a preservar los derechos adquiridos y tienen mayor dificultad para relacionarse con los extranjeros». «Sigue habiendo Ossis y Wessis», reconoce, «todavía hay una identidad del este, incluso entre los menores de 30 años, una quinta parte se considera más alemán orientales que alemán». «Y eso», insiste, «tiene un precio».
20-09-2020 | Fuente: abc.es
El déficit democrático en los estados orientales de Alemania persiste tras 30 años de reunificación
«Claro que se cometieron errores», reconoce hoy Wolfgang Schäuble, que como ministro de Interior de Helmut Kohl redactó y rubricó con su firma el Tratado de Reunificación que dio lugar a la Alemania que hoy conocemos. «No estábamos preparados. No podíamos estarlo. Solo unos días antes de la caída del Muro hubiera sido un escándalo, un conflicto internacional, que la República Federal tuviese planes de reunificación», recuerda los sucesos de hace 30 años, «pero, como dijo Bismarck, la política cambia de un momento a otro. Kohl actuó instintivamente y correctamente, actuó con cuidado en Europa y dio mucha esperanza a la gente aquí». «Hoy se podría decir que les dio demasiadas esperanzas», bromeaba Schäuble el pasado viernes, durante la fiesta de su 78º cumpleaños. Tres décadas después de aquella redención histórica de Alemania y como presidente, ahora, del Bundestag, ha vuelto a ver ondear banderas con la cruz gamada en la escalinata de la fachada del Reichstag, durante una manifestación contra las restricciones de la pandemia, este mismo mes. «Despreciable. No vamos a permitir algo así», sentencia. No es capaz de identificar un error concreto que haya conducido a semejante «vergüenza», pero reconoce que en la reaparición de formaciones de extrema derecha, que tienen sus fuertes en los Bundesländer orientales, subyacen asuntos políticos y sociales no resueltos en la Alemania reunificada, en su papel en Europa y en el mundo, «que han de aclararse cuanto antes». «El bienestar económico, claro, pero la segunda mayor diferencia que yo veo entre la sociedad de 1990 y la de ahora tiene que ver con la política». «Nos movilizamos entonces contra el sistema comunista y por la libertad, en dirección a la democracia, mientras que ahora quienes se manifiestan contra el sistema democrático lo hacen desde posiciones de extrema derecha». Así ve el principal cambio de los Bundesländer orientales alemanes, los que pertenecieron a la RDA, el profesor Matthias Kluge, que creció en Crimmitschau, Sajonia, y fue uno de los fundadores en Königswalde de Nuevo Forum, la plataforma ciudadana de resistencia pacífica que organizó las manifestaciones populares, el movimiento que terminó derribando el Muro de Berlín. Apenas reconoce el país en el que creció, en el que el PIB per cápita era el 37% del de la Alemania occidental. Hoy es del 79,1%. «No obstante, la brecha sigue siendo notable en densidad de población y en la ausencia de grandes empresas», señala el comisario para los Nuevos Länder, Marco Wanderwitz, que apunta como principal diferencia el «déficit democrático» que observa en el este. «La tasa de aprobación del sistema democrático y de sus instituciones, que en los estados del oeste se ubica en el 91%, en el este toca techo es el 78%», justifica. Si en la Alemania del oeste el 40% se declara satisfecho con la democracia, en el este el porcentaje es solo el 22%. El 91% de los alemanes occidentales piensa que la democracia es el mejor de los sistemas políticos, pero solo apenas un 78% de los orientales suscribe esa premisa. Las actitudes hostiles hacia los extranjeros son abiertamente declaradas por más de un 20% de la población oriental y el antieuropeismo se eleva por encima del 30%. Equiparación económica «La experiencia democrática lleva su tiempo, la construcción de una sociedad civil sólida cuesta décadas», trata de explicar Wolfgang Thierse, que considera zanjada la equiparación económica, «el este tenía mayores expectativas y ha tenido menos tiempo, los occidentales tienen más callo democrático, por así decirlo, y en el este se percibe una pérdida cultural, de identidad, si lo prefiere, que a falta de otro área de expresión le está pasando la factura al sistema político». Thierse fue elegido en las primeras elecciones democráticas de la RDA y pocos meses después pasó a formar parte del Bundestag, que presidiría años más tarde. Cree que hubieran sido necesarias iniciativas de educación política democrática que ocupasen un vacío en el que se ha enseñoreando el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). «La reunificación no es solamente un proceso económico y social, como se ha visto a menudo, sino también un proceso político y cultural», subraya, pero recuerda que AfD está también presente, aunque con menos fuerza, en todos los parlamentos regionales occidentales. «Abordar esto como un problema del este es un error, todos nosotros tenemos un problema, lo que ocurre es que allí donde la incertidumbre y la inseguridad son mayores, se manifiesta con más fuerza, esos ciudadanos son más fácilmente presas del populismo y luchar contra eso es una tarea pendiente, no solo para Alemania, sino para muchas otras democracias occidentales». Steffen Mau, sociólogo y profesor de la Universidad Humboldt de Berlín, es considerado uno de los mejores conocedores de la mentalidad de Alemania del Este. «En su mayoría están satisfechos», dice, «al fin y al cabo, ellos conocían mejor que nadie la vida en la RDA». Mau ha constatado, sin embargo, que la mayoría de los alemanes orientales son más estatistas y menos liberales que los occidentales. «También son menos solidarios, con tendencia más pronunciada a preservar los derechos adquiridos y tienen mayor dificultad para relacionarse con los extranjeros». «Sigue habiendo Ossis y Wessis», reconoce, «todavía hay una identidad del este, incluso entre los menores de 30 años, una quinta parte se considera más alemán orientales que alemán». «Y eso», insiste, «tiene un precio».
20-09-2020 | Fuente: abc.es
Biden corteja al creciente voto puertorriqueño en Florida
«La comunidad puertorriqueña va a marcar la diferencia en Florida y va a asegurar que Trump no tenga otros cuatro años». Lo asegura Amy Mercado, una candidata demócrata local del estado sureño, y su optimismo podría sonar a exageración. Quizá no lo sea tanto. Sin Florida, uno de los estados más poblados de EE.UU. -y, por lo tanto, uno de los que más representantes envía al colegio electoral que elige al presidente de EE.UU.- las opciones de Donald Trump de conservar la Casa Blanca se estrechan como en un embudo. El estado sureño es una de esas bisagras electorales, donde el peso de demócratas y republicanos está muy empatado, y cualquier movimiento de fuerzas puede definir la elección. Y uno de esos movimientos lo ha protagonizado en los últimos años la comunidad puertorriqueña. «Con la crisis económica de los últimos años en Puerto Rico, la presencia de esta comunidad ha crecido, una tendencia que se aceleró tras el huracán María», explica Fernando Rivera, profesor de sociología en la Universidad de Florida Central y director del Puerto Rico Research Hub. El éxodo provocado por el desastre natural, del que hoy se cumplen tres años, impactó a las comunidades de Nueva York y, sobre todo, Florida. En especial, en los condados cercanos a la ciudad de Orlando, donde se asienta buena parte de esta comunidad. Según Rivera, Florida pasó de tener un millón de puertorriqueños en 2015 a casi 1,2 millones en 2018. No es un cambio determinante para una población estatal de 21 millones de personas, pero sí lo podría ser para una elección que puede decidirse -imposible olvidarse del precedente de 2000, cuando el estado propició la presidencia de George W. Bush- por un puñado de votos. Esta semana ha sido un ejemplo perfecto de la importancia que los puertorriqueños de Florida tienen para la campaña. El candidato demócrata, Joe Biden, se paseó por los condados de Orange y Osceola, donde se asienta buena parte de la comunidad. Presentó un plan para Puerto Rico. Se rodeó de famosos como Ricky Martin y Luis Fonsi. Hasta bailó «Despacito», a duras penas. Biden es consciente de que el voto puertorriqueño es más decisivo que nunca en esta elección y que puede crecer en él más que con el voto cubano o venezolano, donde Trump ha ganado terreno. Quizá llegue algo tarde. Las encuestas muestran que Biden tiene en Florida algo menos de apoyo de latinos que Hillary Clinton en 2016, y ella perdió el estado, por la mínima, frente a Trump.<iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/oXOlvWw8uXs" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> Al contrario que su gran rival en las primarias, Bernie Sanders, Biden trabajó de forma superficial el voto latino, centrado en conseguir el apoyo de la minoría negra, que fue, junto al empuje del «establishment», lo que le permitió asegurarse la nominación. Ahora viene un esfuerzo de último minuto, impulsado por gente como Mercado, que es candidata local en el condado de Orange, y que pelea voto a voto «con muchos cafecitos» con sus vecinos. También con gente como Giovanni Pagan, un joven puertorriqueño que dedica su tiempo libre a llamar por teléfono a votantes hispanos, sobre todo de su mismo origen, para que apoyen a Biden. Pagan ni siquiera está en Florida. Lo hace desde Harlem, en Nueva York, otro núcleo de la comunidad puertorriqueña en EE.UU., pero sabe que los esfuerzos tienen que hacerse en el estado sureño (Nueva York es un estado demócrata donde Biden tiene la victoria asegurada). «Hay gente que en el confinamiento se ha dedicado a hacer pan o a jugar a videojuegos», explica. «Yo hago llamadas porque me importan la democracia y Puerto Rico». Una ayuda tardía Ante estos esfuerzos de última hora, Trump ha movido ficha. Dos días después de la visita de Biden a Puerto Rico y tras años de retrasos y críticas, anunció una ayuda de más de 11.000 millones de dólares para recuperar las infraestructuras destrozadas por el huracán María, del que hoy se cumplen tres años. «No creo en las casualidades», comenta Rivera sobre el repentino interés de ambas campañas por la comunidad puertorriqueña. El desafío para ambas, en especial para Biden, es que es un electorado con una abstención históricamente superior al de otros hispanos, como los cubanos. La pandemia y las críticas de Trump al voto por correo «han generado confusión», reconoce Pagan sobre su experiencia con votantes. Y más allá de eso, sobre todo para los recién llegados desde la isla, están más centrados en sobrevivir que en decidir su voto.
20-09-2020 | Fuente: abc.es
El voto venezolano se vuelca en Trump en la recta final
José Iorio ya ha decidido a quién va a votar en las elecciones de Estados Unidos del 3 de noviembre. Nacido en Venezuela hace 52 años, es ciudadano desde 2010 y reside en Florida. La primera vez que pudo votar en unas presidenciales, en 2012, optó por Barack Obama, según dice por «lo que hizo por los inmigrantes y la reestructuración del sistema de salud». Cuatro años después, en 2016, se abstuvo, porque no le convencía ninguno de los dos candidatos. En esta ocasión, Iorio ha visto suficiente. Su voto será para Donald Trump, por una razón principal: «Este presidente ha sido el único que ha hecho algo concreto y conciso para la causa de Venezuela». Casos como el Iorio, que es parte de una comunidad de inmigrantes y exiliados venezolanos asentados en Florida, son una de las razones por las que los dos candidatos, Trump y el demócrata Joe Biden, están empatados en ese estado que es decisivo ?e incluso necesario? para ganar las elecciones. Una reciente encuesta de la universidad de North Florida y El Diario de Venezuela vaticina que dos de cada tres venezolanos en ese estado votarán por el presidente Trump. De los 421.000 venezolanos que hay en EE.UU., la mitad reside en el sur de la Florida. Desde que llegó a la Casa Blanca, el presidente Trump ha aprobado varias rondas de sanciones contra los jerarcas del régimen chavista, ha autorizado un embargo del crudo venezolano y ha amenazado con una intervención militar, que no se ha materializado. Las gestiones de la administración estadounidense han sido decisivas para que medio centenar de países reconozca al gobierno de Juan Guaidó como representante legítimo, y gracias a una invitación de Trump, el propio presidente interino visitó en febrero no sólo la Casa Blanca sino también el Capitolio durante el discurso del Estado de la Unión. El venezolano José IorioA pesar del apoyo de EE.UU. a un pronunciamiento el 30 de abril de 2019, el cambio no ha llegado. Aunque Maduro sigue en el poder, el grueso de esta comunidad venezolana está convencido de que Trump ha hecho todo lo posible, y que con cuatro años más puede cumplir el objetivo que se marcó en el mismo discurso del Estado de la Unión al que invitó a Guaidó: «La tiranía de Maduro será destruida». «El presidente Trump se ha comprometido a la causa venezolana usando todos los recursos posibles», asegura Andrés Malave, de 36 años y estratega republicano en Florida. «Está tratando de hacerlo todo de una forma legal y correcta, para asegurarse de que todas las injusticias de la dictadura se vean en todo mundo y se sepa la verdad. Gracias a él más de 50 países reconocen a Guaidó como presidente, y no a Maduro», añade. Acercamiento de Obama al castrismo Para Malave, hay además una razón de peso para no votar al demócrata Biden, que resuena en realidad en todo el sur de la Florida: el recuerdo del acercamiento del Gobierno de Obama al castrismo, que permitió el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Venezuela y el aligeramiento del embargo, que ha revertido en gran parte Trump. «El vicepresidente Biden quiere aflojarle las sanciones de nuevo a Cuba, y no hay duda de que eso ayuda a Maduro, porque depende de los cubanos», explica Malave, quien cree que en esta política de mano dura hacia los regímenes castrista y chavista han sido cruciales los dos senadores de la Florida, Rick Scott y Marco Rubio, ambos republicanos. Aunque el demócrata Biden lleva ventaja en las encuestas de intención de voto a nivel nacional, estas son mucho más reñidas en estados claves como Pensilvania, Wisconsin o la misma Florida, donde el presidente ganó en 2016. Aquel año, a nivel nacional, Trump obtuvo tres millones de votos menos que su contrincante, Hillary Clinton, pero se llevó la presidencia porque ganó en los estados necesarios para sumar más de 270 votos del colegio electoral, 29 de los cuales corresponden a Florida. La encuesta más reciente en ese estado, de Florida Atlantic University, vaticina un empate al 50%. Recientemente, un artículo del periodista venezolano Orlando Avendaño, director del diario PanAm Post, reivindicaba el uso de la palabra «magazolanos», uniendo los términos «maga» y «venezolanos». «#MAGA» es el acrónimo de la campaña de Trump en redes sociales, que usa las iniciales del lema «Make America Great Again», o «Hagamos América Grande de Nuevo». Según escribió Avendaño, «Trump ha sido el presidente americano que más ha apoyado la libertad de Venezuela. Punto. Punto, punto, punto. No hay grises en la discusión. El presidente americano y el presidente del mundo, porque hoy hemos logrado lo que logramos gracias a que en la Casa Blanca gobierna el odioso de piel naranja». Un golpe demoledor Según explica el periodista a ABC, «la presión que está notando en este momento el régimen es mayor de la que notaba cuatro años antes seguro, sobre todo por la presión a Cuba». Avendaño considera que una derrota de los republicanos sería un golpe demoledor para muchos venezolanos que padecen una crisis humanitaria sin precedentes. «Sería un golpe letal. El exilio aumentaría porque muchos venezolanos hoy en Venezuela han decidido quedarse estos últimos tres o cuatro años precisamente por la postura que asumió la administración republicana. Creo que una victoria de Biden sería algo completamente demoledor, sobre todo por el historial del Partido Demócrata con la causa venezolana y por su blanqueamiento de la tiranía castrista», añade. Daniel Di Martino, exiliado venezolano de 21 años, coincide. Él mismo tuvo la oportunidad de trasladar a Trump sus impresiones durante una reunión en el Despacho Oval el año pasado, en un acto con víctimas del comunismo. Ahora, desde Kentucky, donde reside, hace campaña a favor del presidente y trata de movilizar a su comunidad para que vote. Todos los fines de semana se echa a la calle a convencer a demócratas e indecisos y a asegurarse de que los republicanos también van votar. «Les digo que la destrucción de mi país fue por políticas de izquierda, socialistas, que nos hicieron pobres, y a mí me obligaron a irme», asegura. «Si Venezuela tiene opción de ser libre, solo será libre si Trump es presidente», asegura. Para Iorio, el venezolano nacionalizado en EE.UU. que ha pasado de Obama a Trump, no es necesario coincidir con todo lo que hace o dice el presidente: «No comparto muchas ideas de su política en cuanto a, por ejemplo, el tema de las armas. No comparto muchas de sus ideas de inmigración, o cosas que él quiere reestructurar en el sistema de salud. Vamos, no lo comparto todo al 100%, pero sí comparto su oposición al socialismo y su firmeza para que haya por fin un cambio en Venezuela».
19-09-2020 | Fuente: abc.es
Pekín amenaza a través de medios afines con «borrar del mapa» a la presidenta de Taiwán
Medios estatales chinos han amenazado con «borrar del mapa» a la presidenta de Taiwán, Tsai Ing Wen, si se acerca militarmente a Estados Unidos. El editorial publicado por el periódico «Global Times», afín a Pekín, advierte de que las maniobras militares que desarrolla China en el estrecho de Taiwán «no son una advertencia, sino un ensayo la toma de Taiwán». China «está decidida a tomar todas las medidas necesarias, incluidas las militares» para evitar que Estados Unidos y Taiwán estrechen lazos, subraya el editorial. Si Taiwán viola la Ley Antisecesión aprobada por China en 2005, «habrá una guerra y (la presidenta taiwanesa) será borrada del mapa», ha advertido el periódico en el mensaje publicado en Twitter. Este mismo sábado el Ministerio de Defensa de Taiwán ha denunciado la entrada de al menos 19 aviones de combate chinos en el espacio aéreo taiwanés coincidiendo con el funeral del expresidente Lee Teng Hui, fallecido el pasado 30 de julio a los 97 años de edad, al que han acudido representantes estadounidenses y japoneses. Taiwán envió «aviones de combate en respuesta» y desplegó el sistema de defensa de misiles «para vigilar las actividades». Los aviones que entraron en espacio aéreo taiwanés serían 12 J-16, dos J-10, dos J-11, dos bombarderos H-6 y un avión antisubmarinos Y-8. El viernes otros 18 aviones de combate chinos entraron en el espacio aéreo de Taiwán coincidiendo con la reunión de la presienta del país con un representante del Departamento de Estado norteamericano, Keith Krach. Taiwán, formalmente República de China, es lo que queda del bando perdedor de la guerra revolucionaria que aupó al poder al Partido Comunista Chino en 1949. Pekín considera a la isla como parte de su territorio.
19-09-2020 | Fuente: elpais.com
Los homenajes a la juez Ruth Bader Ginsburg, en imágenes
Centenares de personas se congregan en varias ciudades estadounidenses para rendir tributo a la magistrada progresista fallecida a los 87 años
19-09-2020 | Fuente: elpais.com
La vida de Ruth Bader Ginsburg, en imágenes
La juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos Ruth Bader Ginsburg ha fallecido a los 87 años en su casa de Washington. Con la popular juez, nombrada por Bill Clinton en 1993, se va una auténtica leyenda de la justicia estadounidense y un icono del feminismo
19-09-2020 | Fuente: abc.es
Conmoción en Mogadiscio por la muerte de una joven a manos de un grupo de once hombres tras violarla
Conmoción en Mogadiscio, capital de Somalia, tras la muerte de una joven de 19 años a manos de once hombres que previamente abusaron sexualmente de la víctima. La estudiante, llamada Hamdi Mohamed Farah, de 19 años, fue violada y arrojada desde un edificio de seis pisos, según informan medios locales. La tragedia ha provocado la indignación de la ciudadanía que han protestado en los últimos días. El suceso se conoció el pasado miércoles. La policía ha detenido a un grupo de once personas por homicidio, aunque no se descartan nuevas detenciones. Según «The Daily Mail», los cuerpos de seguridad del estado han iniciado una investigación para identificar a otros sospechosos. Las primeras hipótesis apuntan a que la víctima fue invitada al lugar del crimen ubicado en Waberi, distrito del suroeste de la ciudad. Los familiares han asegurado que salió de casa el viernes por la tarde de la semana pasada. La detención se produjo el pasado lunes. Su asesinato ha causado la indignación en un país donde muchos delitos pasan desapercibidos. El jeque Bashir Ahmed Salad, presidente del consejo religioso de Somalia, ha exigido a través de un comunicado que los responsables sean llevados ante la justicia. Por su parte, el senador somalí Ilyas Ali Hassan ha señalado en su perfil en Twitter: «Los casos de violaciones y asesinatos de nuestros niños y niñas no únicamente inaceptables sino también vergonzosos«.
19-09-2020 | Fuente: abc.es
Pompeo visita Brasil con la vista puesta en Venezuela
El hombre más importante de la diplomacia estadounidense, el secretario de Estado, Mike Pompeo, visitó Brasil el viernes con la mira puesta en Venezuela. El norteamericano llegó a la ciudad brasileña de Boa Vista, en la frontera con Venezuela para visitar los albergues de refugiados que huyen de la crisis humanitaria en ese país y del Gobierno de Nicolás Maduro, además de unirse a los países vecinos con posiciones contra el régimen bolivariano. «El secretario Pompeo resaltará la importancia del apoyo de Estados Unidos y de Brasil al pueblo venezolano en su momento de necesidad, visitando inmigrantes venezolanos que huyen del desastre provocado por el hombre en Venezuela», informó la embajada estadounidense en Brasil. Pompeo fue recibido por el canciller brasileño, Ernesto Araujo, en Boa Vista, capital del estado brasileño de Roraima y principal punto de entrada a Brasil de refugiados venezolanos. La visita, sin embargo, generó críticas entre los críticos del Gobierno brasileño que consideran a Araujo y al presidente Jair Bolsonaro, serviles con el mandatario estadounidense Donald Trump. El presidente del Congreso brasileño, Rodrigo Maia, por ejemplo, criticó la presencia de Pompeo en Roraima a 45 días de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. «Es contra las tradiciones de autonomía y orgullo de nuestras políticas exteriores y de defensa», reclamó en una nota, resaltando que Brasil orienta sus relaciones internacionales con base en los principios de independencia, autodeterminación de los pueblos, no intervención y defensa de la paz. Pese a decir que Venezuela no está en su agenda, Pompeo llegó a decir que Estados Unidos «sacará» a Nicolás Maduro de la presidencia de Venezuela, y en un acto simbólico se reunió con una familia venezolana formada por nueve miembros, que está hace diez meses en Brasil, huyendo de la crisis humanitaria en su país. «Estoy muy feliz de que mi familia haya sido la escogida para este encuentro», declaró Gerardo Anatrella, de 52 años, al diario Folha de Boa Vista, sobre el encuentro que fue organizado en conjunto con la Agencia de la ONU para refugiados (ACNUR) y la Fuerza Tarea que recibe a los inmigrantes venezolanos que llegan a Brasil por esa frontera. La frontera entre Brasil y Venezuela está cerrada hace seis meses y el número de refugiados que se arriesgan a cruzarla ha disminuido incluso por el coronavirus. La visita de Pompeo coincide con una presión mayor de Estados Unidos al Gobierno de Maduro, cuando se acercan las elecciones presidenciales, en lo que puede ser un mensaje a la comunidad hispánica. El mensaje estaría dirigido especialmente a Florida, donde reside la mayor comunidad de exiliados venezolanos, alrededor de 200 mil, y estado clave en las elecciones norteamericanas, que están apretadas entre Trump y su rival demócrata Joe Biden. El gobernador de Roraima, Antonio Denarium, informó que Estados Unidos invirtió US$ 50 millones en su estado para apoyar el refugio de venezolanos y ayudar a enfrentar la crisis humanitaria. Vecinos de Venezuela Surinam fue la primera parada de Pompeo que incluye en su gira, Guyana y Colombia, además de Brasil. Es la primera vez que un alto funcionario norteamericano visita Guyana y Surinam, justo en el momento en que ambos países acaban de renovar sus Gobiernos. En Guyana, Pompeo llegó un mes y medio después de la investidura del presidente, Irfaan Ali. En Surinam se reunió con el presidente recién electo, Chan Santokhi. Observadores internacionales ven en la visita una estrategia de Trump para acorralar a Maduro. Trump y Pompeo estarían apostando en el nuevo Gobierno de Guyana y en el alineamiento de esos países a su política contra la Venezuela Chavista. El secretario sigue viaje a Bogotá, donde debe reunirse con el presidente de Colombia, Ivan Duque. Malestar con China La visita de Pompeo creó también malestar en la diplomacia china, en un momento que el país viene siendo blanco del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, censurando las redes sociales de ese país, Tik Tok e We Chat, en territorio norteamericano. En su visita a Surinam el secretario de Estado norteamericano acusó a las empresas chinas de prácticas desleales en el comercio. «Vimos al Partido Comunista Chino invertir en países, y todo parece buenísimo en la fachada, pero se desmorona cuando los costos políticos vinculados a eso, se vuelven claros», declaró Pompeo durante un encuentro con Chan Santokhi, presidente recién electo de Surinam. El diplomático estadounidense comparó la "calidad de los productos y servicios" chinos con los de su país, y afirmó que no siempre compiten en una base justa ni igualitaria. El gobierno norteamericano ha perdido espacio en los últimos años en la región, mientras que el Gobierno de Pekín aprovechó el boom sudamericano de materias primas hasta el 2014, con grandes inversiones y estrechando lazos políticos en la región. En una nota de prensa, la embajada china en Paramaribo informó que cualquier intento de sembrar la discordia con Surinam será un fracaso. «Le aconsejamos al señor Pompeo que respete los hechos y la verdad, a respetar los hechos y la verdad, a abandonar la arrogancia y el prejuicio y parar de difamar y difundir rumores sobre China», dice el comunicado.