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Noticias Internacional

01-01-1970 | Fuente: abc.es
La historia de amor de un rohinyá y una rakáin en tiempos de odio sectario
Saw Yedul Islam era un joven de familia acomodada cuando se enamoró de su vecina en el oeste de Birmania (Myanmar), una historia de amor corriente si no fuera porque él pertenece a la minoría musulmana rohinyá y ella era una rakáin budista. Saw y su ahora esposa, que omite su nombre por miedo a represalias contra su familia, comenzaron su cortejo en una aldea en el norte del estado Rakáin, la zona cero de la limpieza étnica orquestada por el Ejército birmano contra los rohinyás. En una entrevista con Efe, el rohinyá, de 30 años, relata la odisea desde que se enamoraron hace siete años, huyeron a Bangladesh para casarse y viajaron por separado a Tailandia, donde ahora viven como indocumentados junto con su hijo de 6 años. Los enamorados podían pasear juntos de forma discreta, a pesar de la creciente tensión entre sus dos comunidades en Rakáin, una franja costera situada junto a Bangladesh. En una de las regiones más pobres del país, tanto entre los rakáin como los rohinyás, sus familias disfrutaban de una holgada posición económica y regentaban sendos negocios de telefonía móvil. Ante la imposibilidad de casarse en Birmania, la pareja decidió huir a Bangladesh para desposarse en 2012, el mismo año en el que la violencia sectaria provocó en Rakáin decenas de muertos y 140.000 desplazados, en su mayoría rohinyás. Casi no podía andar. Comíamos una vez cada dos días, una pequeña porción de arroz y poca aguaSaw, joven rohinyá En ese momento se separaron sus caminos. Saw se embarcó con unos 500 rohinyás y bangladesíes en un peligroso viaje por mar hasta Tailandia tras pagar unos 250 dólares (210 euros) por persona a un grupo de traficantes humanos. La travesía en un barco de pescadores duró una semana a través del golfo de Bengala y el mar de Andamán. «Casi no podía andar. Comíamos una vez cada dos días, una pequeña porción de arroz y poca agua», relata el rohinyá a través de un intérprete en la pequeña vivienda en la que vive con su mujer, de 45 años, y su hijo en el norte de Bangkok. Una mujer rohinyá muestra su Cartilla de Verificación Nacional (NVC) - Efe Al llegar frente a la costa tailandesa, permanecieron inmovilizados durante quince días mientras los traficantes negociaban con los militares y guardacostas tailandeses. Atracaron en una isla desierta, donde los inmigrantes y refugiados acabaron con toda la fruta que encontraron. Los traficantes aprovecharon la noche para llevarlos a tierra firme en una barca y los encerraron en un campo clandestino en la frontera con Malasia donde les exigieron a cada uno 50.000 bat (unos 1.500 dólares o 1.280 euros) a cambio de liberarlos. Saw explica que los traficantes lo golpearon y que otros incluso fueron asesinados o murieron debido a las enfermedades y el hambre en los campos, que fueron clausurados en una operación policial en 2015. Finalmente, el rohinyá fue liberado gracias a la ayuda de Hajee Ismail, director de Rohingya Peace Network, una organización dedicada a ayudar a los miembros de esta comunidad apátrida. Su mujer, que se convirtió al islam, llegó dos años más tarde a Bangkok en un viaje por carretera desde Birmania. No pueden volver a Birmania, donde más de 700.000 rohinyás han huido en lo que la ONU ha calificado como una «limpieza étnica de manual» Saw tiene trabajo, pero carece de visado y vive continuamente con miedo a ser detenido por la Policía tailandesa, ya que en este país los refugiados no son reconocidos oficialmente y son tratados como inmigrantes ilegales si carecen de visado. En una esterilla en el suelo, el padre trata de enseñar con unos cuadernos viejos algo de birmano e inglés a su hijo, quien no está escolarizado al carecer de documentación. No pueden volver a Birmania, donde más de 700.000 rohinyás han huido desde el año pasado tras dos campañas militares calificadas por la ONU como una «limpieza étnica de manual». Dos de los refugiados son los padres de Saw, que ahora se encuentran en uno de los inmensos campos de rohinyás en territorio bangladesí. La esposa de Saw dice que no mantiene ningún contacto con su familia en Rakáin, excepto algunas llamadas por teléfono con dos hijos que tuvo de una relación anterior. Tilda su vida de «muy ardua» y abriga la esperanza de que un día puedan ser acogidos en Europa o Estados Unidos, algo difícil ya que solo el 1 por ciento de los refugiados es realojado en terceros países, según la ONU.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Ejército de Nigeria rescata a una de las niñas de Chibok secuestradas por Boko Haram en 2014
El Ejército de Nigeria ha rescatado a una de las niñas secuestradas por el grupo islamista Boko Haram en abril de 2014 en la escuela secundaria de Chibok. Según ha informado en un comunicado recogido por los medios locales, la menor rescatada ha sido identificada como Salomi Pogu. Su rescate se ha producido en Pulka, en el noreste del país, y la menor estaba acompañada de otra niña de 14 años identificada como Jamila Adams y un niño pequeño. Los tres «están a salvo con los soldados y están recibiendo atención médica, ha precisado. Según ha subrayado el Ejército, «hasta ahora, las investigaciones preliminares revelan que la menor identificada como Salomi Pagu es la misma que la niña de Chibok cuyo nombre aparece en una lista de 86 nombres» publicada en Internet de las niñas que fueron secuestradas. Boko Haram secuestró en abril de 2014 a más de 270 menores de una escuela secundaria de Chibok, si bien algunas de ellas consiguieron escapar. Su rapto generó una ola de condena y movilización a nivel internacional bajo el lema #BringBackOurGirls. En el último año, el Ejército ya había conseguido liberar a parte de las menores secuestradas. El pasado mes de mayo el grupo islamista había puesto en libertad a 82 de las menores tras un acuerdo con el Gobierno.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El «héroe» sintecho del atentado de Mánchester que ha confesado que robó a las víctimas
Chris Parker fue considerado como un «héroe» tras asegurar que había ayudado a los heridos del atentado de Mánchester a la salida de un concierto de Ariana Grande. Sin embargo, este sintecho fue acusado semanas más tarde de haber aprovechado la situación para robar a las víctimas, algo que ahora ha reconocido, tal como informa «The Sun». Parker estaba en las inmediaciones del Mánchester Arena cuando tuvo lugar el atentado, ya que había acudido a la zona para pedir limosna a los asistentes al concierto de Ariana Grande. Tras la explosión, este sintecho de mostró ante los medios asegurando haber ayudado a los heridos por el acto terrorista, lo que llevó a considerarlo como un héroe. Tal fue la conmoción que causó su caso que se llegaron a recaudar 52.000 libras para que pudiera salir de la calle y tener un hogar. Sin embargo, este sintecho fue acusado de haberle robado el bolso a la abuela de uno de los niños que murieron en el ataque, así como el teléfono móvil de una adolescente que asistió al concierto. Al principio, Parker negó estos delitos y aseguró no haber hecho «absolutamente nada». Un vídeo del momento, por el contrario, mostraba a este sintecho deambulando a los alrededores de las víctimas, y cogiendo en un momento determinado el bolso de la abuela de una de las víctimas. Ahora, Parker ha reconocido el robo del bolso y haber usado la tarjeta de crédito que había en él en un McDonald's de Mánchester. También ha admitido el robo del teléfono móvil por el que se le acusaba. Parker, huído desde el 5 de diciembre, debía comparecer ante el tribunal que lleva el caso el martes 2 de enero, pero no apareció. La Policía lo encontró más tarde escondido en el desván de una casa y le detuvo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El vicepresidente de Ecuador, en prisión por el caso Odebrecht, cesa de su cargo por ausencia
Jorge Glas Espinel dejó de ser vicepresidente de Ecuador al cumplirse 90 días de ausencia temporal del cargo, al hallarse en prisión preventiva, desde el 2 de octubre pasado, acusado de asociación ilícita en la trama de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht. Glas cesó en su cargo a la medianoche del martes 2, luego de tres meses de ausencia, el tiempo máximo que señala la Constitución. El presidente Lenín Moreno hizo el anuncio flanqueado por su Gabinete ministerial. Dijo que tiene 15 días de plazo para enviar una terna al Congreso (Asamblea Nacional) para que elijan al reemplazo, pero que lo hará antes, ya que «el país no puede estar sin un vicepresidente». Glas era un segundo mandatario en prisión al que Moreno le retiró todas las funciones que le había asignado. El 13 de diciembre pasado fue condenado a seis años de prisión por recibir 13,5 millones de dólares en sobornos de Odebrecht, para adjudicar contratos de obra cuando fue ministro de Sectores Estratégicos en el gobierno de Rafael Correa, entre 2010 y 2012. Su abogado, Eduardo Franco Loor, presentó recurso de apelación. Aún no hay respuesta. Que Glas se vaya de la Vicepresidencia porque se cumplieron los plazos de su ausencia del cargo es también motivo de crítica, ya que el Congreso tardó en el juicio político. «Responde a la negligencia y complicidad del Congreso que tenía que censurarlo y destituirlo», dice Natalia Sierra, docente de la Universidad Católica de Quito y reconocida analista. «Es una vergüenza», sentencia. También hay controversia por los nombres que se mencionan para la terna para la Vicepresidencia. Se trata de tres mujeres ligadas al movimiento Alianza País (AP) que colaboraron, de manera cercana, con Rafael Correa. María Alejandra Vicuña, a quien Moreno encargó la Vicepresidencia, aparece como la que tiene más opciones. También están la ministra de Relaciones Exteriores, María Fernanda Espinosa, quien fue ministra de Defensa y embajadora ante Naciones Unidas de Correa, y la exparlamentaria y actual ministra de Justicia, Rossana Alvarado. Sería la segunda ocasión que Ecuador tendría una mujer como vicepresidenta. La primera fue Rosalía Arteaga, en el gobierno de Abdalá Bucaram (1996-1997). «La forma y la imagen está bien; pero ser mujer no garantiza que su presencia vaya a desmarcarse de las lógicas machistas. Tenemos experiencia durante el correato», comenta Natalia Sierra. Consulta popular La salida de Jorge Glas y la designación de su sucesor coinciden con el inicio de la campaña electoral para la consulta popular planteada por Moreno, que se realizará el 4 de febrero próximo, en la que se preguntará al pueblo sobre siete temas de los cuales tres son cuestionados por los exaliados de AP, seguidores de Correa. Tienen que ver con eliminar la reelección indefinida; reestructurar el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpsccs) que designa las autoridades electorales y de control y eliminar la Ley de Plusvalía. Correa anunció que participará en la campaña para promover el NO. «Voy a mi patria el 4 de enero, a estar con mis compañeros en esta lucha contra la traición y la partidocracia», escribió en su cuenta de Twitter.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La revelaciones de Steve Bannon que han provocado la ira de Trump
«Steve Bannon no tiene nada que ver ni conmigo ni con la presidencia. Cuando fue despedido no solo perdió su trabajo, también perdió la cabeza», declaró este miércoles Donald Trump. El presidente de Estados Unidos aseguró también que su exconsejero «finge estar en guerra contra los medios, a los que llama el partido de la oposición, pero empleó todos su tiempo en la Casa Blanca filtrando información falsa a los medios para aparentar ser más importante de lo que era. Es lo único que hace bien», añadió. Trump ha pasado de la indiferencia a la ira tras las revelaciones hechas por el que fuera su ideólogo de cabecera durante la primera y convulsa etapa del magnate en la Casa Blanca, a través de la obra de Michael Wolff «Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump». Bannon abandona así la posición discreta que mantenía después de que fuera despedido por el presidente, para pasar a estar en el foco de la polémica. La reunión con los rusos en la Torre Trump En el libro, Bannon se pronuncia, por ejemplo, sobre uno de los temas que más polémica ha generado en los últimos meses: la reunión secreta que el equipo de Trump mantuvo con representantes del Gobierno de Moscú antes de las elecciones. A ella asistieron, además del hijo mayor del presidente, también su yerno y asesor, Jared Kushner, y su entonces jefe de campaña, Paul Manafort. «Los tres tipos importantes de la campaña pensaron que era una buena idea verse con un Gobierno extranjero dentro de la Torre Trump en la sala de conferencias del piso 25, sin ningún abogado», revela el exconsejero en el libro, en unos extractos a los que tuvo acceso Reuters. Y añade después: «Aunque pienses que no era traición, poco patriótico o algo turbio, yo creo que era todas estas cosas. Deberían haber llamado al FBI inmediatamente». Desde que estas reuniones salieron a la luz, Trump ha negado cualquier relación con el Gobierno ruso y ha puesto en tela de juicio las investigaciones que se abrieron para esclarecer cualquier sospecha. «Steve rara vez estuvo en una reunión a solas conmigo y solo finge haber tenido influencia para embaucar a unos pocos que no tienen acceso ni tienen ni idea, a los que ha ayudado a escribir libros falsos», añadió el mandatario en referencia a «Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump», escrito por Michael Wolff. Lavado de dinero El que fuera durante ocho meses el jefe de estrategia de la Presidencia asegura en el libro que en el famoso encuentro, celebrado en junio de 2016, los rusos habrían ofrecido a Donald Trump Jr. información perjudicial sobre Hillary Clinton de cara a la campaña. Aunque subraya que las pesquisas, sin embrago, terminarán centrándose en posibles casos de blanqueo de capitales. Con estas declaraciones Bannon vuelve a sembrar la duda en medio de los esfuerzos del Gobierno estadounidense por minimizar el significado de aquella fatídica reunión. La hija de Trump, futura presidenta Horrorizado. Así se quedó Bannon al enterarse del acuerdo al que habrían llegado la hija del presidente de Estados Unidos, Ivanka Trump, y su esposo, Jared Kushner, para que ella se convirtiera en la primera presidenta de Estados Unidos de la historia. «Era un acuerdo serio ?puede leerse en el libro de Wolff?. Si en algún momento se presentara la oportunidad, ella sería la candidata a la presidencia. La primera mujer presidenta, se emocionaba Ivanka, no sería Hillary Clinton, sino Ivanka Trump. Bannon, que había acuñado el término "Jarvank" para referirse a la pareja, se horrorizó cuando se enteró del acuerdo de la pareja». Al parecer, el enfrentamiento que mantenía Bannon ?que fue calificado por la prensa demócrata como «el agente político más peligroso de América»? con este matrimonio no era un secreto para nadie en la Casa Blanca. De hecho, tanto Ivanka como Kushner representaban para Bannon el elitismo y los privilegios contra los que luchaba en su ideario político.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Melania lloró de pena e Ivanka quiere ser presidenta, revelaciones explosivas sobre los Trump
Mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, se dedica a alimentar las crisis en el resto del mundo a través de sus controvertidos tuits, en su propia hogar, la Casa Blanca, acaba de arreciar una tormenta en forma de libro, que incluye una recopilación de declaraciones sobre el mandatario de algunos de aquellos que han trabajado junto a él en los últimos meses. Ese es el caso de Steve Bannon que no tiene pelos en la lengua a la hora de criticar las decisiones de su exjefe. El exasesor del presidente ha realizado una jugosas y polémicas declaraciones al periodista Michael Wolff, incluidas en el libro «Fuego y furia», cuya salida a la venta está prevista para el próximo martes , 9 de enero, pero del que algunos medios, para calentar el lanzamiento, han publicado ya algunos fragmentos. En ellas, Bannon deja al descubierto los entresijos del gobierno de Trump y lanza duras críticas contra quien fuera su compañero en el viaje a la presidencia. Después las cosas se torcieron y tuvo que salir de la Casa Blanca. Meses después la venganza se sirve en forma de libro. Aquí mencionamos diez de las revelaciones más explosivas del libro de Michael Wolff, producto de las más de 200 entrevistas realizadas por el periodistas, seleccionadas por la BBC. 1-Steve Bannon acusa al hijo de Trump de «traidor». En el libro, Steven Bannon, el exjefe de estrategia de Trump y su antiguo hombre de confianza, califica de «traidor» y «antipatriota» el encuentro que el hijo del mandatario estadounidense, Donald Trump Jr. y varios miembros de su campaña presidencial mantuvieron en junio de 2016 con un grupo ciudadanos rusos cercanos al Kremlin. Los rusos habrían ofrecido a Trump Jr. información perjudicial sobre Hillary Clinton en una reunión de junio de 2016. «Los tres jefes mayores en la campaña pensaban que era una buena idea una reunión con un gobierno extranjero en el interior de la Torre Trump en la sala de conferencias en el piso 25, sin abogados. No tenían ningún abogado. Incluso si tú piensas que esto no era traición, o antipatriota, o estúpido, y a mí se me ocurriera pensar que es todo eso, deberías haber llamado al FBI inmediatamente». Según se dice en el libro, Bannon aseguró que la investigación del Departamento de Justicia sobre los vínculos entre la campaña Trump y Moscú se centraría en el lavado de dinero, y agregó: «Ellos van a partir a Donald Trump Jr. como un huevo en la televisión nacional». 2- Trump «perplejo» por su victoria y Melania, llorando En un artículo para la revista NYMag con material de su libro, Wolff describe el asombro y consternación de Trump tras su victoria en las presidenciales de noviembre de 2016. «Poco después de las 8 de la noche del día de la elección, cuando la sorpresiva tendencia decía que Trump en realidad podría ganar, Donald Trump Jr. le dijo a un amigo que su padre, o DJT, como él lo llama, parecía como si hubiera visto un fantasma. Melania estaba en lágrimas y no de alegría? Era un Trump perplejo transformándose en un Trump incrédulo y luego en un Trump horrorizado. Pero aún vendría la transformación final: Donald Trump se convirtió en un hombre que creía que lo merecía y que era completamente capaz de ser el presidente de Estados Unidos». 3-Enfadado en su toma de posesión como presidente «Trump no disfrutó de su propia toma de posesión. Estaba enojado por que las personalidades de nivel A rechazaran asistir al evento, estuvo descontento con el alojamiento en la Casa Blair, y se le vio peleando con su esposa, que parecía al borde de las lágrimas. A lo largo del día, él tenía lo que algunos a su alrededor llaman la cara de golfista: enfadado y cabreado, con los hombros encorvados, brazos oscilantes, cejas y labios fruncidos». 4-La Casa Blanca, «irritante» y «espeluznante» «Trump, de hecho, encontró la Casa Blanca un poco irritante e incluso espeluznante? En los primeros días, pidió dos pantallas de televisión, además de la ya existente, y una cerradura en la puerta, lo que llevó a un breve enfrentamiento con el Servicio Secreto que insistía tener acceso al cuarto». 5-Ivanka, la primera presidenta Ivanka Trump, la hija del presidente, y su esposo, Jared Kushner, supuestamente llegaron a un acuerdo para que ella se convierta en la primera mujer presidenta, según Wolff: «Habían llegado a un acuerdo serio: si en algún momento en el futuro se presentara la oportunidad, ella sería la candidata a la presidencia. La primera mujer presidenta, se emocionaba Ivanka, no sería Hillary Clinton, sino que sería Ivanka Trump. Bannon, que había acuñado el término 'Jarvank,' el cual está cada vez más de moda en la Casa Blanca, se horrorizó cuando se enteró del acuerdo de la pareja». 6-Ivanka se burla de su padre La hija mayor del presidente de EE.UU. se burlaba de la supuesta «cirugía de reducción del cuero cabelludo» de su padre, según el libro. «Ella trataba a su padre con un grado de desapego, incluso de ironía, yendo tan lejos como para burlarse de su cabello con los demás. A menudo describía a sus amigos la mecánica detrás del peinado». 7- La Casa Blanca no conoce sus prioridades Katie Walsh, la jefa adjunta de la Casa Blanca, preguntó al asesor presidencial Jared Kushner lo que la administración quería lograr, algo para lo cual el yerno de Trump no tenía respuesta, según el libro. «"Solo dime las tres cosas en las que el presidente quiere centrarse", pidió (Walsh). "¿Cuáles son las tres prioridades de esta Casa Blanca?"? Tras seis semanas de presidencia de Trump, Kushner seguía sin respuesta». 8-La admiración de Trump por Rupert Murdoch Wolff describe en su libro el muy buen concepto que tiene Trump del magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch, quien entre sus negocios tiene el canal conservador Fox News. «"Él es uno de los grandes, el último de los grandes", dijo Trump.. Sin valorar el hecho de que ahora él era el hombre más poderoso en el mundo, Trump todavía estaba tratando con fuerza de ganarse el favor de un magnate de los medios que lo había desdeñado siempre como un charlatán y un tonto». 9- Murdoch llama a Trump «idiota» La admiración hacia el magnate de los medios no es mutua, según un pasaje del libro de Wolff en el que se dice que Murdoch criticó la reunión del presidente con ejecutivos de compañías tecnológicas: «Murdoch sugirió que tomar un enfoque liberal de las visas H-1B, que abren las puertas de Estados Unidos a inmigrantes seleccionados, podría ser difícil de cuadrar con sus promesas de construir un muro y cerrar las fronteras. Pero Trump parecía indiferente, y le dijo a Murdoch "Vamos a resolverlo". Murdoch dijo "Qué jodido idiota", encogiéndose de hombros mientras colgaba el teléfono». 10-Michael Flynn sabía que sus lazos con Rusia eran «un problema» El exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn sabía que aceptar dinero de Moscú por dar un discurso podría perseguirlo, según el libro. Wolff escribe que antes de la elección, Flynn «había sido advertido por amigos que no fue buena idea aceptar US$45.000 de los rusos para dar un discurso. "Bueno, solo sería un problema si ganamos", les aseguró». Flynn reconoció haber mentido en el marco de la investigación del Departamento de Justicia sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump declara la guerra a Bannon, su trampolín populista a la presidencia
A dos semanas de que se cumpla un año de su investidura, Donald Trump se confirma como el peor enemigo de los guionistas de Hollywood: no hay ficción que llegue a la suela del zapato de la realidad de su presidencia. El último giro tragicómico del «trumpismo« lo ha provocado un libro sobre el presidente y uno de sus protagonistas, Steve Bannon. El que fuera mano derecha de Trump en la recta final de la campaña y en los primeros meses del multimillonario neoyorquino en la Casa Blanca ha atacado con dureza inusitada a su antiguo jefe en «Fire and Fury: Inside the Trump White House», un libro del periodista Michael Wolff. En sus páginas, Bannon califica de «traidor» y «antipatriota» al hijo del presidente por reunirse con agentes rusos -un asunto de la máxima sensibilidad en plena investigación del complot entre la campaña de Trump y Rusia-; insulta a su hija, Ivanka, y deja en mal lugar al propio Trump: lo describe como confundido, incrédulo y horrorizado tras conocer su victoria electoral y aporta detalles de su inconsistencia como presidente de EE.UU., como cuando decidió no nombrar al diplomático John Bolton como su asesor nacional de seguridad -el agraciado fue Michael Flynn, que tuvo que dimitir poco después por sus contactos con Rusia- porque tenía bigote. Trump ha reaccionado a la afrenta con más brío que cuando Kim Jong-un lanza un misil de larga distancia. «Steve Bannon no tiene nada que ver conmigo o ni con mi presidencia», aseguró el presidente en un comunicado lacerante, en el que degradaba a Bannon a la categoría de «empleado» de su campaña y de la Casa Blanca. Olvidaba el presidente de EE.UU. que Bannon fue director de su campaña, un cargo al que accedió a principios de agosto de 2016, en uno de los momentos más bajos de su carrera electoral, tras la convención demócrata y con su anterior director de campaña, Paul Manafort, tocado por revelaciones sobre sus trabajos en Ucrania y Rusia. Con Bannon -el gurú de la derecha ultranacionalista, protegido de Rebekah Mercer, una de las grandes donantes del partido republicano- al frente, Trump redobló el tono populista de su campaña y ganó unas elecciones contra todo pronóstico. No tardó en nombrarle estratega jefe de la Casa Blanca, con voz e influencia en todas sus políticas. Cambió la normativa para permitir que Bannon formara parte del Consejo Nacional de Seguridad. E impuso que su asesor tuviera el mismo poder que Reince Priebus, su jefe de Gabinete, lo que aseguró el caos y las reyertas internas (ambos fueron despedidos en agosto del año pasado). Batalla legal A Bannon se le atribuyó un papel clave en conectar a Trump -al fin y al cabo, un hijo multimillonario de Manhattan- con las bases de la clase media deteriorada en las que su ex asesor inoculó durante años la ideología antielitista y ultranacionalista. La lectura que ahora hace Trump es muy distinta: «Él no representa a mis bases, se ha metido por su propio interés», denunció en el comunicado, en el que también le acusa de filtrar información falsa a la prensa durante sus meses en la Casa Blanca. «Cuando le despedí, no solo perdió el trabajo, también la cabeza», disparó el presidente. Además de los ataques, Trump prepara una batalla legal contra Bannon. De momento, sus abogados le han mandado una carta de cese y desistimiento, en la que le exigen que deje de «difamar» al presidente, y amenazan con una demanda «inminente». La guerra abierta con Bannon será clave en las elecciones legislativas de este año: determinará la ascendencia del ex asesor y de sus plataformas mediáticas -como Breitbart- en las bases de Trump y el daño que el enfrentamiento puede suponer al presidente. Otra carta similar han enviado a la editorial y al autor del libro, con la que tratan de impedir que llegue a las librerías (se publica el 9 de enero). El efecto ha sido el contrario: es el número uno de pedidos en Amazon. El libro es el retrato más detallado hasta el momento de las interioridades de la Casa Blanca de Trump, a quien Wolff describe como un bufón incompetente, maniático e inseguro. La Casa Blanca aseguró que está lleno de relatos «falsos y engañosos».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump prohíbe a sus empleados utilizar sus teléfonos móviles en el Ala Oeste
La Casa Blanca anunció hoy que sus funcionarios ya no podrán usar sus teléfonos móviles personales en el Ala Oeste desde la próxima semana por motivos de seguridad, una medida que parece estar dirigida a contener las filtraciones a la prensa de información comprometedora sobre el Gobierno. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo en un comunicado que «a partir de la próxima semana, el uso de todos los dispositivos tecnológicos personales tanto para los invitados como para el personal ya no estarán permitidos en el Ala Oeste», donde se encuentra la oficina de Trump y las de sus principales asesores. «El personal podrá trabajar en sus dispositivos entregados por el Gobierno, para seguir trabajando duro por el pueblo estadounidense», indicó Sanders, que justificó el cambio para garantizar «la seguridad e integridad de los sistemas tecnológicos de la Casa Blanca». Según el diario The New York Times, al personal del Ala Oeste ya se le había advertido poco después de comenzar el mandato de Trump el año pasado que se les prohibiría el uso de sus propios dispositivos, pero la regla no se había aplicado hasta ahora. El anuncio llega un día después de que Trump montara en cólera por la aparición de extractos de un libro sobre su presidencia, llamado «Fire and Fury», que perfila sus primeros meses en el poder como un caos constante. La portavoz de Trump trató de desacreditar ayer el libro, al asegurar que estaba lleno de «falsas afirmaciones» y de fuentes «que no tienen acceso ni influencia sobre la Casa Blanca». Trump también rompió públicamente su relación con Steve Bannon, quien fue su estratega jefe y una de las figuras más poderosas en la Casa Blanca desde enero de 2017 hasta agosto pasado. En el libro, Bannon calificó de «traición» y «antipatriota» una reunión mantenida en 2016 entre el hijo mayor de Trump, Donald Jr., y un grupo de rusos en busca de documentos que perjudicasen a la rival demócrata en las elecciones de ese año, Hillary Clinton. En un duro comunicado después de que salieran a la luz esas declaraciones, Trump declaró: «Steve Bannon no tiene nada que ver conmigo ni con mi presidencia. Cuando fue despedido, no solo perdió su trabajo, perdió la cabeza». Además, los abogados de Trump enviaron a Bannon un documento legal para que cese en sus declaraciones sobre el gobernante y cumpla el compromiso de confidencialidad que firmó con la Casa Blanca, y están intentando evitar que el libro, cuya publicación está prevista para el 9 de enero, salga a la venta. Desde que llegó al poder, a Trump le ha irritado la aparición de detalles sobre los entresijos de su Gobierno en la prensa, y en febrero de 2017 pidió al Departamento de Justicia que examinara la proliferación de «filtraciones criminales» con fuentes anónimas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Irán debate su futura política tras dar por sofocada la revuelta
Normalidad en las calles de Teherán después de que las autoridades iraníes hayan dado por finalizadas las protestas antigubernamentales que comenzaron el pasado 28 de diciembre y que se han cobrado la vida de al menos 21 personas y la detención de más de mil. Las principales avenidas y plazas de la capital permanecieron en calma y la presencia policial volvió a ser la habitual tras el amplio dispositivo de seguridad contemplado en las últimas jornadas, según recogió Efe. La televisión estatal ha emitido imágenes de grandes multitudes desfilando de nuevo en apoyo del Gobierno, en ciudades como Isfahan, Ardebil y Mashhad, principales centros de una protesta causada por los altos precios y la falta de oportunidades entre otros factores. Una semana después de que empezaran las protestas se impone la teoría de que su origen fue espontáneo y sin un claro liderazgo, prendiendo la mecha en los barrios obreros de las pequeñas ciudades y ganando después el apoyo de numerosos activistas y ciertos sectores de la clase media educada. Los incidentes han sido motivo de preocupación internacional y no se descarta que Estados Unidos decida imponer nuevas sanciones como castigo. El gobierno iraní al completo ha cerrado filas contra las revueltas aunque muchos diputados han solicitado al presidente Hasan Rohani que se tomen en cuenta las peticiones de los manifestantes. Así se han producido ya movimientos en el Parlamento para bloquear el presupuesto anunciado el pasado mes y que incluía recortes en ayudas y aumentos del precio de los combustibles. EE.UU., Israel y Arabia Saudí El jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohamad Ali Jafari, anunciaba el miércoles por la noche el «fin de la sedición», tras el envío de tropas a las provincias más afectadas por las revueltas. A pesar de que el Gobierno ha querido minimizar la trascendencia de las manifestaciones, cifrando el número de participantes en unos 42.000 en todo el país, lo cierto es que el despliegue de la fuerza de élite del régimen supone el indicio más claro de que las protestas han sido tomadas en serio. Para el ministro del Interior, Abdulreza Rahmaní Fazlí, la duración de la agitación se ha debido a «la tolerancia de las autoridades» en algunas localidades y al propósito de «los enemigos» de Irán de debilitar el país. El gobierno no ha dudado en señalar estos días a EE.UU., Israel y Arabia Saudí como instigadores de unas revueltas que no dejan de evidenciar el descontento de la población con la complicada situación económica. También el enviado de Irán ante la ONU, Gholamali Joshroo, ha acusado a Estados Unidos de interferir de forma «grotesca» en sus asuntos internos y denunció al presidente y vicepresidente norteamericanos por incitar a los ciudadanos a participar en actos ilegales a través de ·sus absurdos tuits», en referencia a la violencia verbal exhibida por Trump y Mike Pence en internet en contra de Irán. Desde Beirut, Hassan Nasralá, el líder del grupo libanés Hizbolá, financiado generosamente por Teherán, afirmó que las esperanzas de Trump y de los israelíes de ver el desmoronamiento del régimen se han visto truncadas. Son pocos los analistas que han considerado la rebelión como una seria amenaza al régimen islamista que domina Irán desde la revolución de 1979. A pesar de ello ha sorprendido la audacia mostrada por alguno de los manifestantes, en un país donde la libertad de expresión está muy restringida, pidiendo la caída del líder supremo, Ali Jamenei, y rechazando la manida excusa empleada por las autoridades de culpar al enemigo extranjero de todos los males que aquejan al país.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Fujimori abandona la clínica donde estuvo ingresado tras recibir el polémico indulto de Kuczynski
El ex presidente Alberto Fujimori Fujimori salió esta madrugada de la clínica «Centenario» de Lima, adonde llegó de emergencia un día antes que el gobernante Pedro Pablo Kuczynski le otorgará el indulto humanitario. El ex jefe de estado (1990-2000) que fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad, secuestro agravado y corrupción abandonó la clínica en una silla de ruedas acompañado de su hijo menor, Kenji Gerardo. En el trayecto a la casa de 1.900 metros donde vivirá Fujimori, ubicado en el acomodado distrito de La molina, Kenji Gerardo tuiteó una foto y un vídeo donde dijo: «Estamos en la (avenida) Javier Prado, Pa». En la casa los esperaban los otros hijos de Fujimori: Keiko Sofía, Hiro Alberto y Sashi, quienes luego posaron junto a su padre en la fuente de agua de la nueva vivienda paterna. El doctor especialista en cáncer Elmer Huerta señaló que Fujimori, de 79 años, padece malestares y enfermedades propios de su edad y que ninguno de ellos significa que pongan en riesgo su vida. «De acuerdo a la junta de médicos, las condiciones carcelarias podrían hacer que su cáncer regrese. Este hecho, desde el punto de vista médico, no tiene ninguna razón, Fujimori tiene enfermedades crónicas que padecen los ancianos en Perú, pero ninguna de las cuales amenaza su vida, por ello, el indulto es una decisión enteramente política». Enfrentamiento de hermanos En medio de la alegría familiar de los Fujimori por la salida del patriarca, los hermanos Keiko Sofía, lideresa del partido «Fuerza Popular», y el congresista Kenji Gerardo están enfrentados desde que Kuczynski llegó al poder: mientras ella dirige la bancada parlamentaria que le destituyó 5 ministros de estado y apoyo la moción de destitución contra PPK, Kenji Gerardo le brindo su apoyo político a cambio de la libertad de su padre. El enfrentamiento entre ambos hermanos ha causado que el menor de los Fujimori señale en su cuenta de Twitter que los principales asesores de su hermana Keiko Sofía, Pier Figari y Ana Vega, «han conspirado por años, sistemáticamente, contra la libertad de Alberto Fujimori. Hoy, ambos en la sombra continúan atentando contra la gobernabilidad del país. Ellos son el problema. Reconciliación = Reestructuración». Es decir, Kenji Gerardo espera retomar el poder dentro del partido de su hermana Keiko Sofía, quien a través del comite de disciplina lo ha suspendido por 120 días acusándolo de deslealtad. El benjamín de los Fujimori también desafío a su hermana durante la votación donde se iba a determinar la destitución de Kuczynski tras haberse revelado que fuera consultor de la constructora Odebrecht entre 2004 y 2007, período en el que fue ministro de estado durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001-06). Kenji Gerardo consiguió, con la ayuda telefónica de su padre, que otros nueve congresistas se abstuvieran de votar a favor de la destitución de PPK, salvándolo de dejar la presidencia. Según pudo conocer este diario, este hecho ha sido considerado «una traición» para los allegados a Keiko Sofía y anunciaron sanciones y destituciones a los congresistas desobedientes. El enfrentamiento entre hermanos se calmó porque a los tres días de ser salvado de la destitución Kuczynski anunció el indulto humanitario y la gracia presidencial al patriarca del clan. Diversos analistas han señalado que 17 años después de haber renunciado a la presidencia a través de un fax en Tokio, Japón; Fujimori volvió al poder porque el destino de Kuczynski está atado a cómo arregle el desencuentro entre Keiko Sofía, que dirige una bancada de cerca de 60 congresistas, y Kenji Gerardo, que dirige una bancada de cerca 10 congresistas.