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Noticias Internacional

02-06-2020 | Fuente: elpais.com
La séptima jornada de protestas en Estados Unidos por la muerte de George Floyd, en imágenes
El país continúa sumido en un profundo conflicto racial que ha desatado siete días de disturbios en más de una veintena de ciudades. El presidente Donald Trump ha desplegado la Guardia Nacional en Washington y ha amenazado con utilizar al Ejército en el resto del país si no cesa la violencia
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Estas verdades
En la sede de los Archivos Nacionales en Washington D.C. se pueden visitar las reliquias históricas de Estados Unidos. Entre esta colección de documentos fundacionales del sueño americano destaca la Declaración de Independencia, encargada teóricamente a un comité parlamentario pero redactada en su mayor parte por el contradictorio pero genial Thomas Jefferson. El texto, ratificado por el Congreso Continental el 4 de julio de 1776, sirve múltiples propósitos: memorial de agravios, alegato contra la tiranía, proclama revolucionaria. No es la Constitución de 1787. Se trata más bien de una declaración de principios democráticos pero sin resultados garantizados: «Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad». Estas promesas, engañosas desde el principio por la tragedia tolerada de la esclavitud, ayudan a explicar las violentas protestas repetidas en decenas de ciudades de EE.UU. desde hace una semana. Los disturbios no tienen necesariamente que ver con la muerte en particular del afroamericano George Floyd, después de que un policía blanco al detenerle en Minneapolis le aplastase el cuello durante 8 minutos y 46 segundos. El estallido racial en EE.UU. debe entenderse como parte de la corrosiva crisis de desigualdad agravada por la Covid-19. Los afroamericanos (y también los hispanos) son los que más están sufriendo la pandemia, ya sea en su condición desproporcionada de víctimas del coronavirus o damnificados de la subsecuente crisis económica. No hay indicador social ?desde probabilidades de terminar en la cárcel hasta el riesgo de ser víctimas de brutalidad policial? en el que los negros americanos no salgan dolorosamente perdiendo. Las «verdades» del siglo XVIII se han difuminado entre tanto salvajismo, impunidad y desesperanza. Por eso, en el peor momento posible, EE.UU. se encuentra más dividido, disminuido y distraído que nunca. Mientras que el pirómano sin escrúpulos instalado la Casa Blanca arroja más gasolina sobre la obscena desigualdad y la hostilidad racial de un país fundado con las mejores intenciones igualitarias.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. ofrece 5 millones de dólares por información sobre otro funcionario del Gobierno de Maduro
Las autoridades de Estados Unidos, en concreto el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en sus siglas en inglés) de Nueva York ha anunciado este lunes una recompensa por 5 millones de dólares por información que lleve a la captura o condena de Joselit de la Trinidad Ramírez Camacho, superintendente Nacional de Criptomonedas del régimen de Nicolás Maduro. Ramírez, mano derecha del ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa, Tareck El Aissami, acusado de narcotráfico y por el que EE.UU. ofrece hasta 10 millones de dólares por pistas sobre su paradero, se une a la lista de «los más buscados» junto a al menos otras 14 figuras claves del chavismo en donde resaltan personajes como Nicolás Maduro (ofrecen 15 millones de dólares), Diosdado Cabello y Hugo Carvajal (10 millones de dólares por cada uno), entre otros. El responsable de gestionar la criptomoneda venezolana llamada «Petro» y todo el entramado financiero construído alrededor de la misma para legitimar actividades ilícitas está acusado de tener vínculos políticos, sociales y económicos profundos con presuntos narcotraficantes y por lavado de dinero, según manifiesta ICE en su anuncio. Ramírez, que hasta ahora era un total desconocido, resalta como un funcionario venezolano responsable del crimen organizado transnacional internacional. Tras conocerse la noticia, el embajador de Guaidó en EE.UU., Carlos Vecchio, aseguró: «seguimos trabajando junto a EE.UU. y otros aliados para develar y neutralizar el entramado de corrupción y crimen organizado internacional de la dictadura de Maduro». Vecchio define la Superintendencia de Criptomonedas como «una agencia del la dictadura de Maduro utilizada para apoyar las actividades ilícitas internacionales del régimen». Más temprano, Mike Pompeo adelantó en su cuenta de Twitter que Estados Unidos anunciaría una recompensa por información para llevar ante la justicia a otro funcionario del régimen de Maduro responsable del crimen organizado transnacional internacional. «Seguiremos trabajando para proteger a los ciudadanos estadounidenses y ayudar a los venezolanos a restaurar su democracia». ABC publicó en julio de 2019 una información de cómo el Gobierno de Venezuela facturaba los impuestos aeroportuarios generados por las aeronaves nacionales e internacionales que operan en la principal terminal del país en criptomonedas y, posteriormente, desviado al exterior a cuentas de testaferros sin que regresara a Venezuela. Las tasas aeroportuarias se convertían en bitcoins, un tipo de criptomonedas, y luego lo ubicaban en cuentas: si eran en Venezuela utilizan alguna de las siete casas de intercambio autorizadas por la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip), a cargo de Joselit Ramírez; si no, las desvían al exterior, principalmente a Hong Kong, Rusia, China, Bulgaria y Rumanía a través de casas de intercambio internacional.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Jerusalén despide al joven autista abatido por disparos de la policía
Jerusalén Este, la zona de la ciudad santa ocupada por Israel desde 1967, despidió a Iyad Halak con un funeral que se celebró bien entrada la noche. Esta fue la condición impuesta por las autoridades a la familia tras finalizar la autopsia de este joven autista de 32 años, abatido el sábado por disparos de la Policía de Fronteras en la Ciudad Vieja. Esta vez Israel no se quedó con el cuerpo, ni tampoco puso límites a los asistentes a la marcha fúnebre, en esta ocasión el ministerio de Justicia ordenó la apertura de una investigación para tratar de aclarar la muerte de este discapacitado, que provocó protestas en la ciudad santa y en Tel Aviv en las que se comparó su caso con el del afroamericano George Lloyd en Mineápolis. «Justicia para Iyad y George», fue uno de los eslóganes más repetidos en las marchas. Benny Gantz, ministro de Defensa, pidió disculpas y envió el pésame a la familia. Como hacía desde 2014, Iyad salió de su casa en el barrio de Wadi Joz para asistir a sus clases en el centro de educación especial de Elwyn, muy cercano a la Explanada de las Mezquitas, donde se formaba para poder trabajar en una cocina, desveló la agencia Wafa. Estaba a punto de llegar a la puerta del centro cuando dos agentes de la Policía de Fronteras le dieron el alto porque «llevaba un objeto sospechoso que pensaron podía ser un arma», recogió el comunicado oficial. Joven recluta con F16 Según la versión de los hechos del diario «Haaretz», Iyad no atendió a la orden, echó a correr e intentó esconderse tras un contenedor de basura. El agente más veterano disparó al aire, el más joven, un nuevo recluta armado con un F16, a matar, porque «llevaba guantes y pensó que era un terrorista». El oficial le pidió que dejara de disparar, pero no obedeció la orden hasta que el joven autista dejó de moverse. Entonces se percataron de que era un error, no llevaba ningún arma. «Recibimos una llamada del centro para decirnos que nuestro hijo había muerto», declaró entre lágrimas el padre de Iyad a los medios locales. Un primo del fallecido aseguró que debido a su discapacidad «ni siquiera sabía lo que era un judío o un árabe». La autopsia confirmó que Iyad recibió dos disparos en el pecho y el abogado de la familia, Jad Qadmani, señaló que «esto nos confirma el crimen cometido por los agentes, esperemos que sea prueba suficiente para poder llevarles a juicio». Uno de los agentes permanece en arresto en domiciliario y el otro fue puesto en libertad.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
El coronavirus avanza mientras Brasil protesta contra Bolsonaro
Ni el temible avance del coronavirus detuvo a los manifestantes este fin de semana, especialmente los contrarios al Gobierno de Jair Bolsonaro, que vienen aumentando en las calles de las principales ciudades brasileñas. Con cerca de medio millón de contagios y camino de 30.000 muertos por Covid-19, el centro de las protestas de este domingo fue la Avenida Paulista, en São Paulo, donde hinchas de los principales equipos oponentes de la ciudad, Corinthians y Palmeiras, marcharon juntos, vestidos de negro y con mascarillas, con gritos y pancartas donde la consigna principal era la «Democracia». Hubo tensión cuando un grupo menor de bolsonaristas, que frecuentan esa calle todos los domingo en apoyo al Gobierno, inició agresiones contra los hinchas. «Folha de São Paulo» identificó una mujer, vestida con una bandera de Estados Unidos y un bate de béisbol, como la persona que inició el conflicto, que acabó con represión policial y gases lacrimógenos. São Paulo es el epicentro de la Covid-19 en Brasil, con cerca de 8.000 muertes y más de 107.000 infectados. La protesta, que se repitió en Río de Janeiro y Porto Alegre, marcó lo que puede ser el inicio de manifestaciones contra Bolsonaro y sus posiciones autoritarias. El presidente, que está siendo investigado y presionado por la Corte Suprema, llegó a pedir en una reunión: «Quiero a todo el mundo armado. Que el pueblo armado nunca será esclavizado». La frase fue rechazada por el 72% de los brasileños, según unaencuesta en la portada de «Folha» este domingo, una nueva señal de que la figura del presidente sigue perdiendo popularidad. Brasil ya es el cuarto país con más muertes por coronavirus, tras superar a Francia y España, y por detrás de Estados Unidos (103.758), Reino Unido (38.458) e Italia (33.340). El país es, a su vez, el segundo con más casos de contagio, medio millón, después de Estados Unidos, con 1,8 millones de infectados.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Putin convoca a las urnas el 1 de julio con la pandemia aún viva
En una situación engañosa, cuando unos días se observa una tendencia hacia la disminución de los contagios y a continuación un nuevo repunte, y sin que el país haya superado todavía la pandemia de Covid-19, el presidente Vladímir Putin anunció ayer que la votación popular para avalar la reforma constitucional que le permitirá presentarse a la reelección en 2024, en 2030 y seguir en el poder hasta 2036 se celebrará dentro de un mes, el próximo 1 de julio. Putin dijo a través de una nueva videoconferencia retransmitida por los principales canales de televisión que la fecha elegida para llevar a cabo la consulta es «impecable desde el punto de vista legal» y llamó a la población a participar en ella activamente. El 1 de julio, que cae en miércoles, será día festivo. La directora del órgano de control Rospotrebnadzor, Anna Popova, aseguró las recomendaciones que dará su departamento «no solo minimizarán, sino que eliminarán los riesgos de propagación del coronavirus durante la votación de las enmiendas». La presidenta de la Comisión Electoral Central, Ella Pamfílova, por su parte, declaró que «se organizarán grupos móviles especiales para proporcionar oportunidades de votación a la mayor cantidad de personas». Dijo también que «la votación podrá extenderse por espacio de una semana» y algunos territorios, Moscú y San Petersburgo entre ellos, podrán emitir el voto de forma telemática, lo que para la oposición extraparlamentaria constituye un plan perfecto para de favorecer la manipulación de los resultados. En declaraciones a la radio Eco de Moscú, el dirigente del partido liberal Yábloko, Nikolái Ribakov, señaló que «esta votación contradice la Constitución y la leyes rusas en el contenido y en la forma (..) no debe llevarse a cabo». Desescalada El jefe del Kremlin fijó la fecha del «plebiscito» mientras en Moscú comenzaba la desescalada, pese al repunte de contagios de Covid-19 del fin de semana. Tras dos meses de confinamiento a causa de la pandemia, la capital rusa ha abierto ya las tiendas no alimentarias, los centros comerciales y una amplia gama de establecimientos de servicios, tintorerías entre ellos, aunque con limitaciones de aforo. Inician también su actividad las superficies para la venta de ropa, calzado, joyas, electrodomésticos, electrónica, artículos deportivos y materiales de construcción. De igual forma, la mayoría de los parques estarán accesibles al público. Seguirán cerrados, sin embargo, restaurantes, salvo para el servicio de comidas a domicilio, bares, cafés, teatros, cines, museos, gimnasios y las áreas para juegos infantiles. Continuarán siendo obligatorios los salvoconductos QR para el uso del transporte público o privado. Se concederán por motivos de trabajo, para acudir al médico, a ciertas categorías de profesionales (militares, jueces, abogados, notarios y periodistas) y ahora también a quien solicite acudir a un determinado centro comercial o tienda. Por otro lado, los moscovitas podrán salir ya a la calle y a los parques para pasear o hacer deporte, pero solamente tres veces a la semana entre las nueve de la mañana y las nueve de la noche con arreglo a franjas horarias establecidas por domicilios y que figuran en la página web del Ayuntamiento (mos.ru). Entre las cinco y las nueve de la mañana se podrá deambular fuera de casa sin ninguna limitación. En todos los casos será necesario el uso de mascarilla. Toda la situación descrita se prolongará, de momento, hasta el 14 de junio. Pero esta suavización de las restricciones en Moscú, tras una cierta mejoría de la situación epidemiológica desde mediados de mayo, tiene lugar en medio de un cierto repunte de los contagios y de un ligero aumento del número de fallecidos. Después de alcanzar los decesos su máximo el sábado con 78 muertes y bajar el domingo a 69, ayer la principal ciudad del país registró 76 nuevos fallecimientos, lo que eleva el total a 2.553. En el conjunto de Rusia, país que ocupa el tercer puesto mundial en número de infectados, se anotan ya casi 415.000 infectados por COVID-19 y cerca de 5.000 fallecidos.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Se duplican el número de disidentes de las FARC en un año, el otro virus que se extiende en Colombia
En Colombia hoy es tan difícil pronosticar cuántos reclutados tienen los llamados disidentes de las FARC como establecer cuántos colombianos están contagiados por el coronavius. Es un universo de especulaciones que va cambiando a medida que pasa el tiempo, los controles se hacen más laxos, los test no son suficiente s y, sin embargo, es visible el aumento de los unos y los otros. En ambos casos, las autoridades parecen superadas y todo el país permanece atento. El diario El Tiempo publicó este domingo un artículo donde señala que el número de disidentes se ha duplicado en 12 meses y que hacen presencia en 138 de los 1.103 municipios del país. Se basa en un documento de inteligencia militar, en el que también se señala a alias «Gentil Duarte» como el comandante más poderoso con 2.776 hombres a su mando, al menos la mitad de ellos armados y operando en 14 departamentos de los 32 en que se divide el territorio nacional. Las cifras de disidentes son difíciles de establecer, en parte porque están cruzadas de intereses políticos. Las fuentes de inteligencia citadas por el diario las estiman en 4.600, la mitad de ellos armados. Según conocedores, hubo un grupo de guerrilleros de las FARC que nunca se desmovilizó, entre 800 y 1.000 combatientes; luego, de los que sí se desmovilizaron e iniciaron la fase de reincorporación a la vida civil habría una cifra similar que retomó las armas y el resto serían nuevos reclutados, que hace un año rondaban los 300 y actualmente pueden sumar entre 600 y 800, sin incluir milicianos y redes de apoyo. Evidentemente no todos se han ido a este nuevo grupo criminal, pues fuentes de trabajo en las filas del ELN, guerrilla que ha aumentado significativamente su pie de fuerza (unos 5.000), en la delincuencia, el narcotráfico y la minería ilegal siempre habrá mientras el Estado no haga presencia más allá de hechos de fuerza. Un hombre de pocas palabras Y que sea que «Gentil Duarte» el principal comandante no es novedad, como tampoco lo son sus lazos con el narcotráfico, fuente de rentas que controló por años. Duarte (Miguel Botache Santillana, según su cédula de ciudadanía o DNI), aunque se mostraba alineado con los jefes de esa guerrilla en tiempos de negociaciones (2015) e inclusive estuvo en la mesa en La Habana, era hombre de pocas palabras y escasa presencia. En 2016, las propias FARC lo sacaron del proceso, pues como comandante del frente Primero, que ya andaba disperso, en vez de controlarlo optó por sumarse a los disidentes y quedarse con 3.000 millones de pesos, dijeron entonces. «Gentil Duarte» siempre se ha movido por la frontera, en los departamentos de Vichada, Guainía, vecinos de Brasil y Venezuela, y por el Meta, zona suroriental de Colombia. Poco a poco ha avanzado hacia Caquetá, departamento del cual es oriundo y que fuera el gran territorio controlado por las FARC en la década de los 80 y que, en 1998, con cinco municipios bajo su mando y cuatro más en el Meta, fue la famosa zona de despeje entregada al grupo guerrillero por el presidente Andrés Pastrana. Allí lleva tiempos forjando alianzas, como lo informó hace un año ya un documento de la Fundación Ideas para la Paz y la senadora Juanita Goebertus, conocedora de primera mano del proceso de negociación con la entonces guerrilla. Santrich y Márquez, repiten El otro gran frente de los disidentes, en especial por quienes lo lideran, es el denominado «Segunda Marquetalia» ?República de Marquetalia fue el nombre del territorio donde se originaron las FARC, en 1964, al mando de «Tiro Fijo»- controlado por Iván Márquez y Jesús Santrich, a quien se le vio la semana pasada en una foto caminando por una calle de Caracas, al parecer. Con dineros del narcotráfico, santuario en Venezuela, tráfico de armas y recursos, quienes fueran miembros del Secretariado de las FARC, firmantes protagónicos del Acuerdo y desde agosto de 2019 prófugos y perseguidos por la justicia de Estados Unidos por cargos de narcotráfico, han logrado reclutar ya cerca de 800 personas, unos 200 están armados. Así lo habían pronosticado en el libro que publicaron a finales de 2019, «La segunda Marquetalia, la lucha sigue», donde justifican su salida del proceso, arremeten contra todo y aseguran que armarán la «nueva FARC-EP». Según el documento publicado el domingo, ya tendrían algo de presencia en ocho departamentos del país, a partir de alianzas con disidentes locales. Es relevante aclarar que de la antigua guerrilla de las FARC, cerca de un 90% de los desmovilizados persiste en el proceso de reintegración a la sociedad. Por el camino, con deseos de control territorial, para intimidar o cobrar venganza, estas disidencias han matado a varios de los 198 excombatientes asesinados desde la firma del Acuerdo, en 2016. Por eso, la semana pasada el movimiento político FARC se reunió con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con el fin de lograr medidas cautelares a los diez mil guerrilleros que se mantienen en el camino a la legalidad.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Reservistas de la Guardia Nacional se despliegan en torno a la capital
Cuando el domingo cayó el toque de queda sobre Washington, los focos que iluminan la Casa Blanca se apagaron, sumiendo a esta en unas sombras propias de sus tiempos más oscuros. A pocos metros, una turba enmascarada quemaba coches, rompía escaparates, armaba barricadas. Por tercera noche consecutiva, Donald Trump quedaba aislado en su residencia, prometiendo en las redes sociales «ley y orden», ante una capital en llamas. Una columna de humo se elevaba hacia el cielo desde la famosa plaza de Lafayette, la primera vez que esto ocurre desde que las tropas británicas incendiaron la capital de EE.UU. en 1814. Tras tres meses vaciada por la pandemia de coronavirus, Washington amaneció ayer saqueada. En el centro, los negocios que el domingo no cubrieron sus lunas con madera, amanecieron con sus cristales rotos, parte de su mercancía desaparecida. Los asaltantes no hicieron ascos a nada, ni a colmados ni a farmacias, y desde luego tampoco a la nueva tienda Apple, abierta hace apenas unos meses en una histórica biblioteca de 1903. Iracundos, los vándalos intentaron quemar la sede central del mayor sindicato del país, Afl-cio, y hasta la sacristía de la iglesia episcopal de San Juan, donde han rezado absolutamente todos los presidentes desde principios del siglo XIX. Hincar la rodilla Las protestas en Washington ha comenzado de forma pacífica por las tardes, con cientos de jóvenes lamentando la muerte de George Floyd, de raza negra, bajo custodia policial en Mineápolis. El domingo parecía que la concordia iba a imponerse, especialmente cuando varios agentes de policía local de raza negra hincaron la rodilla ante los manifestantes, en señal de solidaridad, justo en una de las calles que desemboca la Casa Blanca. Pero al caer la noche, los radicales toman el control de las protestas, desafiando el toque de queda declarado el domingo a las 23.00 y adelantado ayer a las 19.00. Ante el temor de que un millar de personas rompieran el cordón policial y penetraran en el recinto de la Casa Blanca, el Gobierno movilizó a toda la Guardia Nacional de Washington, unos 1.700 soldados que rodearon junto con el Servicio Secreto y la Policía Militar la residencia del presidente. Las medidas de seguridad en torno a Trump se han endurecido en los pasados días, y ni domingo ni lunes abandonó la Casa Blanca. El viernes pasó algo más de una hora en el búnker subterráneo en desuso desde los atentados del 11-S. Anoche, con el anuncio de su comparecencia en el jardín de la Casa Blanca para dirigir un mensaje a la nación, los manifestantes redoblaron su asedio, y la Presidencia respondió enviando unidades mecanizadas de la Guardia Nacional desde cinco estados próximos, que se desplegaban en torno a Washington D. C., sin llegar a entrar en la capital, que ampliaba en cuatro horas el toque de queda, de siete de la tarde a seis de la mañana. El silencio habitual de las noches de Washington ha cambiado por un constante sobrevuelo de helicópteros, sirenas de bomberos, estallidos de cristales y lejanos ruidos de disparos. Los drones vigilan las multitudes y sus destrozos, la revuelta se retransmite en tiempo real por medio de cientos de teléfonos móviles.Desde la apagada residencia del presidente, avanzan en oleadas humaredas de gas lacrimógeno. Los asaltantes se mojan los ojos con leche para combatir la irritación, pero estornudan y tosen unos encima de otros, algo impensable hace apenas una semana, pues así es como se expande el coronavirus, que en este país se ha cobrado ya 100.000 vidas y ha provocado 40 millones de parados. La pandemia, sin embargo, parece ya un pasado lejano, viejas noticias de otro tiempo anterior a los disturbios.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump se dirige a un EE.UU. sumido en el caos: «Soy el presidente de la ley y el orden»
Donald Trump emergió este lunes cuando cayó el toque de queda en Washington, para proclamarse «presidente de la ley y el orden». Justo en ese momento, los antidisturbios desalojaban las calles aledañas a la Casa Blanca. Con disparos de los cañones de pelotas de goma y gas lacrimógeno perceptibles de fondo, el Presidente se dirigió a la nación desde el patio de su residencia para anunciar que ha ordenado la movilización en la capital de «miles y miles de soldados fuertemente armados para poner fin a los disturbios, los saqueos, el vandalismo, las agresiones y los destrozos». Dijo Trump que se considera «amigo de los manifestantes pacíficos». Mientras, la Policía Militar y cuerpos antidisturbios de variada procedencia cargaban contra manifestantes que hasta ese momento habían protestado de forma pacífica, cantando lemas como «No puedo respirar», las últimas palabras de George Floyd, el hombre de reza negra que murió bajo custodia policial la semana pasada en Mineápolis después de que un agente le hincara la rodilla en el cuello durante casi nueve minutos. Tras su breve discurso, Trump demostró el por qué del desalojo masivo. Él y algunos miembros de su Gobierno caminaron hasta la iglesia de San Juan, unos minutos antes rodeada de manifestantes, para visitarla tras el incendio de su sacristía ayer. En esa pequeña iglesia, a escasos metros de la Casa Blanca, han rezado todos los presidentes desde principios del siglo XIX, incluido el propio Trump. Ante las escaleras del templo, el Presidente alzó un brazo con una Biblia en la mano. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Urgente. Acaban de desalojar las calles en torno a la Casa Blanca. Gas lacrimógeno, pelotas de goma y antidisturbios. Este es el momento. En 15 minutos, toque de queda. <a href="https://t.co/p6tiZpuTcq">pic.twitter.com/p6tiZpuTcq</a></p>&mdash; David Alandete (@alandete) <a href="https://twitter.com/alandete/status/1267588349277220865?ref_src=twsrc%5Etfw">June 1, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Tras tres días de disturbios, incendios y saqueos, el Presidente ordenó un dispositivo de seguridad insólito alrededor de la Casa Blanca. Por orden constitucional, el Ejército sólo puede desplegarse dentro de las fronteras de EE.UU. en caso de insurrección, para prevenir golpes de estado. Hay sin embargo excepciones que le dan a Trump cierto margen de maniobra en caso de disturbios. Sí puede movilizarse, por ejemplo, la Guardia Nacional, compuesta de reservistas, en casos de grave riesgo para la seguridad pública. Ayer, esa Guardia Nacional se desplegó en el centro de Washington a las 19.00, cuando cayó el toque de queda decretado por la alcaldesa tras las tres noches encadenadas de disturbios, incendios y saqueos. Tras el desalojo, muchos manifestantes, enmascarados, se dispersaron por las calles aledañas. Fueron momentos de caos, entre los ruidos de los cañones de pelotas de goma y el efecto del gas lacrimógeno. Los antidisturbios avanzaban, escudo en una mano y porra en la otra. Tras ellos, policía montada, indicando a los que se les resistían que retrocedieran. Un helicóptero sobrevolaba a la multitud. Algunos manifestantes hincaron las rodillas en señal de resistencia. No sabían que los policías les estaban apartando para que el Presidente pudiera acercarse a la iglesia. Cuando Trump volvió a cruzar la verja de la Casa Blanca, el cordón policial retrocedió, y los manifestantes pudieron regresar donde estaban antes.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Esto pasa a las puertas de la Casa Blanca mientras Trump se dirige a la nación. Carga de antidisturbios y perímetro de seguridad. <a href="https://t.co/lSJQ5mClh0">pic.twitter.com/lSJQ5mClh0</a></p>&mdash; David Alandete (@alandete) <a href="https://twitter.com/alandete/status/1267589766108925956?ref_src=twsrc%5Etfw">June 1, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El discurso y el paseo de Trump fueron una demostración clara de fuerza, después de quedar encerrado en la Casa Blanca durante tres días, rodeado de disturbios, fuegos y saqueos. El viernes el Servicio Secreto le llegó a bajar a él y a su familia al búnker que no se empleaba desde los años de George W. Bush y los atentados terroristas del 11-S. Ni siquiera en tiempos de Richard Nixon, con los disturbios raciales posteriores al asesinato de Matin Luther King y las protestas contra la guerra de Irak se vieron, como ayer, convoyes militares entrando en el complejo de la Casa Blanca y cargas policiales de semejante magnitud. Era un claro mensaje visual, porque después, en su breve discurso, el Presidente dijo que si los gobernadores no ahogan los disturbios, movilizará como sea a las fuerzas armadas.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Trump amenaza con la intervención del Ejército si no cesan las protestas
La ola de protestas raciales por la muerte de un hombre negro bajo custodia policial se ha convertido en un insólito estallido violento que recorre todo Estados Unidos, de norte a sur y de costa a costa, justo durante el estertor de una pandemia de coronavirus que ha provocado al menos 100.000 muertos y 40 millones de parados en todo el país, y a apenas cinco meses de unas reñidas elecciones en las que Donald Trump se juega la presidencia. Trump emergió este lunes cuando caía el toque de queda en Washington, al filo de las 19.00, para proclamarse «presidente de la ley y el orden». Justo en ese momento, los antidisturbios desalojaban las calles aledañas a la Casa Blanca. Con disparos de los cañones de pelotas de goma y gas lacrimógeno perceptibles de fondo, el presidente se dirigió a la nación desde el patio de su residencia para anunciar que ha ordenado la movilización en la capital de «miles y miles de soldados fuertemente armados para poner fin a los disturbios, los saqueos, el vandalismo, las agresiones y los destrozos». Tras su breve discurso, Trump demostró el por qué del desalojo masivo. Él; su hija y yerno, y algunos miembros de su Gobierno caminaron hasta la iglesia de San Juan, unos minutos antes rodeada de manifestantes, para visitarla tras el incendio de su sacristía ayer. En ese pequeño templo, a escasos metros de la Casa Blanca, han rezado todos los presidentes desde principios del siglo XIX, incluido el propio Trump. Ante las escaleras de la iglesia, el presidente alzó un brazo con una Biblia en la mano. El discurso y el paseo de Trump fueron una demostración clara de fuerza, después de quedar encerrado en la Casa Blanca durante tres días, rodeado de disturbios, fuegos y saqueos. El viernes el Servicio Secreto le llegó a bajar a él y a su familia al búnker que no se empleaba desde los años de George W. Bush y los atentados terroristas del 11-S.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Urgente. Acaban de desalojar las calles en torno a la Casa Blanca. Gas lacrimógeno, pelotas de goma y antidisturbios. Este es el momento. En 15 minutos, toque de queda. <a href="https://t.co/p6tiZpuTcq">pic.twitter.com/p6tiZpuTcq</a></p>&mdash; David Alandete (@alandete) <a href="https://twitter.com/alandete/status/1267588349277220865?ref_src=twsrc%5Etfw">June 1, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Ayer se cumplió una semana desde la muerte bajo arresto de George Floyd, sospechoso de haber pagado en un comercio de Mineápolis con un billete de 20 dólares falso. Un policía, ya bajo arresto, le hincó la rodilla en el cuello durante casi nueve minutos, mientras este suplicaba, repetidamente: «No puedo respirar». Esas tres palabras se han convertido en el grito de guerra de estas protestas, que al caer la noche se vuelven violentas. Vandalismo como el de estos días no se veía ni en Washington ni en el resto del país desde los disturbios raciales provocados por el asesinato del reverendo Martin Luther King en 1968. Hubo, en años recientes, protestas por otras muertes de personas negras a manos de agentes de policía blancos, sobre todo las de Michael Brown en Ferguson en 2014 y Freddie Gray en Baltimore en 2015. Ninguna, sin embargo, estalló con la fuerza y violencia de ahora. Todas estas fueron, también, antes de que Trump ingresara en la Casa Blanca. Trump, fiel a su carácter, no había renunciado durante los últimos días a sus provocaciones. Comenzó la semana pasada calmando ánimos, lamentando la «trágica» muerte de Floyd y prometiendo «justicia». Después, en un mensaje publicado en Twitter, amenazó con duras represalias rescatando una antigua frase de tintes racistas, proferida por un jefe de policía de Miami en 1967: «Cuando comiencen los saqueos, comenzarán los disparos». La red social etiquetó esos mensajes después por «glorificar la violencia», y el presidente respondió que no conocía la procedencia de la frase.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">..These THUGS are dishonoring the memory of George Floyd, and I won?t let that happen. Just spoke to Governor Tim Walz and told him that the Military is with him all the way. Any difficulty and we will assume control but, when the looting starts, the shooting starts. Thank you!</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1266231100780744704?ref_src=twsrc%5Etfw">May 29, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> En una tensa videollamada mantenida ayer con los gobernadores de los estados afectados, muchos de ellos demócratas, el presidente les acusó de débiles. A los manifestantes les calificó de «terroristas», del movimiento de izquierda radical y violenta «antifa». «Si no les domináis, se van a hacer con vosotros, vais a parecer una panda de idiotas», añadió. «La mayoría sois débiles. Tenéis que arrestar a más gente, debéis seguirlos, debéis encerrarlos por 10 años, y esto ya no volverá a pasar, ya veréis. Lo estamos haciendo aquí en Washington». En los disturbios habían muerto a fecha de ayer al menos seis personas, unas 4.000 habían sido detenidas y al menos 45 millones durmieron ayer bajo toque de queda. La Guardia Nacional, una fuerza militar compuesta de reservistas, estaba desplegada en la mitad de estados, y Trump instó a los gobernadores, que son quienes la activan, a pedir refuerzos al Pentágono de forma inmediata. Cálculo electoral El cálculo del presidente parece ser, ante todo, electoral. Su equipo sabe que en 1972, tras los disturbios posteriores a la muerte de Luther King, Richard Nixon arrasó en las elecciones, con un rotundo éxito de una campaña cimentada en el eslogan «Nixon, ahora más que nunca». Este fin de semana, Trump prometió «ley y orden», y acusó a los demócratas de justificar la violencia . Mientras arden Nueva York, Filadelfia, Miami, Los Ángeles, Washington y decenas de ciudades más, el predecesor de Trump en la Casa Blanca, Barack Obama, pidió que «toda esta rabia justificada se canalice en acciones pacíficas, sostenidas y efectivas, para que este momento sea un punto de inflexión en el largo viaje de este país hacia sus más elevados ideales».